La Junta de Portavoces adelanta la intervención del presidente tras críticas de socios como Podemos y presión del PP, que exigía su presencia urgente en agosto
La Junta de Portavoces del Congreso ha fijado para el 3 de septiembre, a las 09.00 horas, la comparecencia de Pedro Sánchez para informar sobre la crisis migratoria en Ceuta, adelantando en seis días la fecha propuesta inicialmente por el Gobierno.
El Ejecutivo había registrado el miércoles la solicitud de comparecencia voluntaria del presidente, con el 9 de septiembre como fecha prevista —coincidiendo con el primer pleno ordinario del nuevo curso político—. Sin embargo, grupos parlamentarios como Podemos y Sumar, socios del Gobierno, consideraron «lamentable» que Sánchez no rindiera cuentas antes, especialmente tras el asalto fronterizo del 30 de julio, cuando más de 80.000 personas entraron irregularmente en la ciudad autónoma. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, criticó públicamente que el presidente no hubiera interrumpido sus vacaciones y exigió su presencia «la primera semana de septiembre».
La decisión de adelantar la comparecencia se tomó tras constatar que el 9 de septiembre ya estaba programada otra intervención: la de la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen. El Partido Popular, que desde el 31 de julio había solicitado una comparecencia extraordinaria de Sánchez en agosto, celebró el cambio como una victoria de su presión. La portavoz popular, Ester Muñoz, acusó a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, de retrasar la convocatoria de la Diputación Permanente —órgano que podía haber citado al presidente en agosto— para «ver si la situación se arreglaba». Muñoz aseguró que varios grupos estaban dispuestos a apoyar la petición del PP, lo que forzó al Gobierno a rectificar.
El adelanto responde a un contexto de tensión política agravado por las declaraciones de algunos diputados. Alberto Ibáñez, de Compromís y adscrito a Sumar, acusó al PSOE de tener «el síndrome de Estocolmo con el rey de Marruecos» por no atribuir responsabilidad al país vecino en la crisis. La comparecencia del 3 de septiembre será la primera intervención de Sánchez en el Congreso desde los hechos, que dejaron imágenes de miles de personas cruzando la frontera en medio del caos institucional y sanitario.
La Junta de Portavoces, órgano que agrupa a los representantes de todos los grupos parlamentarios, tiene la potestad de fijar el calendario de comparecencias y plenos. Su decisión en este caso refleja el equilibrio de fuerzas en la Cámara: aunque el Gobierno cuenta con mayoría en la Diputación Permanente, la presión conjunta de socios y oposición hizo inviable mantener la fecha inicial. La comparecencia del 3 de septiembre se celebrará en un pleno extraordinario, no en el ordinario previsto para el 9, lo que subraya su carácter urgente.
El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, registró la solicitud de comparecencia voluntaria de Sánchez el mismo miércoles, con el objetivo de «informar sobre la gestión del Gobierno en relación a los hechos acaecidos en Ceuta desde el pasado 30 de julio». La crisis, que combinó un desafío migratorio sin precedentes con una crisis diplomática con Marruecos, ha reabierto el debate sobre la gestión de las fronteras y la coordinación entre administraciones.
Fuente: 20minutos







