Voluntarios denuncian que el Ministerio de Defensa prioriza vigilancia en supermercados sobre protección a chicas marroquíes en El Príncipe
Ceuta acumula 15 días desde el cruce masivo de migrantes con 300 menores marroquíes —180 de ellas menores de edad— alojadas en un campamento improvisado en la pista de fútbol de El Príncipe, sin duchas y con un solo baño portátil para todas.
El recinto, cubierto con lonas y plásticos, carece de control exhaustivo de entradas y salidas, según denuncia la Asociación Elín. Médicos voluntarios atienden infecciones cutáneas entre las jóvenes, que comparten colchones en condiciones de hacinamiento y humedad cercana al 90%. Una valla separa a las mayores de 18 años de las menores, pero no hay recursos sanitarios suficientes ni personal de seguridad permanente. Vecinos del barrio, que prefieren mantener el anonimato, montan guardias nocturnas para protegerlas ante la ausencia de militares o policías en el lugar.
El Ministerio del Interior trasladó el jueves a 30 chicas a un centro de acogida tras la visita del ministro Fernando Grande-Marlaska, pero voluntarios calculan que, al ritmo actual, la situación no se resolvería hasta dentro de 10 días. Las menores rechazan el retorno a Marruecos y esperan una plaza en un sistema de acogida colapsado,
La improvisación del campamento surgió por iniciativa vecinal, tras días viendo a niñas deambular por las calles expuestas a «situaciones de máxima vulnerabilidad». La Policía Nacional, tras filiar a las migrantes y confirmar la falta de plazas, les indicó cómo llegar al recinto. El Gobierno central cifra en 5.000 los migrantes aún en Ceuta, mientras el ejecutivo ceutí eleva la estimación a 9.000.
El contraste entre la presencia militar en supermercados y su ausencia en El Príncipe ha generado críticas entre los vecinos. «Si Ceuta es España, El Príncipe también», resume un voluntario, que compara el barrio con «un campo de refugiados». La crisis humanitaria se enquista en los barrios periféricos, donde la falta de recursos básicos —agua, higiene, protección— se suma a la incertidumbre sobre su futuro.
Fuente: La Vanguardia
Sigue la cobertura: La llegada de 1.898 menores a Ceuta sitúa al borde del colapso el sistema nacional de acogida






