Más de 400 solicitudes de asilo se tramitan mientras el Ejecutivo mantiene una presencia permanente en la ciudad autónoma
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó Ceuta el 31 de julio acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma.
Decenas de miles de migrantes entraron en Ceuta sin control, lo que generó un gran impacto en la credibilidad del Gobierno.
El Gobierno ha desplegado a miles de policías nacionales, guardias civiles y militares en la ciudad autónoma para garantizar la seguridad y el orden.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, visitó Ceuta y destacó que la ciudad, junto con Melilla, es la mejor representación de lo que es España.
La respuesta del Gobierno
El Gobierno ha reconocido que el problema es grave y complejo, y que no se va a solucionar en días o semanas.
Por eso, la presencia del Ejecutivo seguirá siendo importante mientras el problema persista.
Se están gestionando más de 400 solicitudes de asilo, y el Ejecutivo no se ha planteado trasladar a los migrantes a la península.
El desafío humanitario
Hay miles de migrantes en Ceuta que todavía no están contabilizados, lo que puede suponer un grave problema humanitario y de salubridad en las próximas semanas.
Las ONG y el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, han denunciado la situación y han pedido una solución urgente.
El Consejo Extraordinario de Ministros del Interior de la UE se celebró el martes 4 de agosto, y el Gobierno habló entonces de que se había alcanzado una «normalidad razonable» tras el retorno a Marruecos de unos 70.000 migrantes de los más de 72.000 que entraron.
La respuesta del Gobierno ha sido «tardía e insuficiente», según el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien aseguró que los ceutíes sentían el «abandono institucional» del Ejecutivo en la ciudad.
Fuente: El Periódico (Política)







