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Jue. Oct 1st, 2026

Italia prorroga los controles a viajeros españoles por la crisis de Ceuta

Italia prorroga los controles a viajeros españoles por la crisis de Ceuta
La Vanguardia
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Roma mantiene los controles aleatorios en puertos y aeropuertos y la UE debate este jueves en Luxemburgo una respuesta común a las llegadas masivas

El Ministerio del Interior de Italia prorrogó el miércoles las restricciones a los viajeros procedentes de España. La medida fue adoptada por el ministro Matteo Piantedosi después de consultar al Comité de Análisis para la Inmigración y la Seguridad de las Fronteras. Roma justificó la decisión por «la situación actual» en Ceuta y, «en particular, por la persistencia de las dificultades ya detectadas».

El objetivo declarado es «reforzar la protección de las fronteras europeas, también como garantía de la seguridad nacional, así como prevenir y combatir posibles amenazas terroristas». La prórroga mantiene los controles aleatorios en puertos y aeropuertos italianos a los pasajeros que llegan desde España. Como en las ocasiones anteriores, la decisión se comunicó a la Comisión Europea y al resto de ministros del Interior de la UE.

Los controles arrancaron el 1 de agosto, justo después de la entrada masiva de migrantes en Ceuta. España respondió una semana más tarde aplicando por reciprocidad controles a los pasajeros procedentes de Italia. Desde entonces, ambos países han ido prorrogando sus respectivas medidas. La Comisión Europea registra los controles españoles en todas las fronteras aéreas y marítimas con Italia como respuesta al riesgo de movimientos secundarios dentro del espacio Schengen.

La tensión política subió con la prórroga italiana del 15 de septiembre. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó entonces la decisión de Roma de «vergüenza» y de «medida absurda». Su homólogo italiano, Antonio Tajani, criticó la respuesta de Madrid de aplicar los mismos controles como «inútilmente agresiva».

Los datos italianos no vinculan los controles con Ceuta

Los propios datos de Italia siembran dudas sobre la relación entre los controles y la emergencia que los originó. Hasta el 31 de agosto, Italia había identificado a más de 180.000 viajeros procedentes de España. Había rechazado la entrada de 31 personas, entre ellas ocho marroquíes, y detenido a otras seis. Según los datos disponibles, ninguna de esas personas había llegado a España a través de Ceuta.

La medida supone suspender el acuerdo de libre circulación Schengen en la Unión Europea. Por eso, como en las veces anteriores, ya se ha comunicado al Ejecutivo comunitario y al resto de ministros del Interior del bloque. La nueva prórroga era esperada. Pero algo podría empezar a cambiar en las próximas horas.

Luxemburgo busca una salida al pulso entre Roma y Madrid

Este jueves se reúne en Luxemburgo el Consejo de Justicia y Asuntos de Interior de la UE. Los ministros analizarán el estado del espacio Schengen y la aplicación del nuevo Pacto de Migración y Asilo. También discutirán cómo reforzar la capacidad europea de alerta y reacción ante crisis migratorias.

Ese proyecto pretende mejorar la respuesta europea ante llegadas irregulares repentinas y masivas. Refuerza las fronteras exteriores de la UE, los sistemas de alerta temprana y Frontex. Además, intensifica la lucha contra las redes de tráfico de migrantes y acelera los retornos. La reunión podría abrir una vía para desbloquear el pulso entre Roma y Madrid.

Italia controla a los pasajeros españoles alegando que la crisis de Ceuta puede provocar movimientos secundarios hacia otros países europeos. España controla a los italianos exclusivamente por reciprocidad. Si no hay avances, el pulso podría trasladarse al siguiente nivel europeo. La cuestión podría llegar al Consejo Europeo de octubre.

El frente pendiente de los dublinantes

Roma afronta otra cuestión migratoria pendiente: la de los llamados dublinantes. Se trata de solicitantes de asilo que entraron y fueron registrados inicialmente en Italia, pero después se trasladaron a otros países europeos. Según las reglas comunitarias, pueden ser enviados de vuelta al Estado responsable de examinar su solicitud.

Italia suspendió durante años buena parte de estos traslados, alegando problemas en su sistema de acogida. Esa decisión ha provocado fuertes tensiones con varios socios europeos. La Comisión Europea advirtió este verano de que todavía no disponía de pruebas suficientes de que los obstáculos que impedían esos traslados hubieran desaparecido. Bruselas pidió a Roma que eliminara «con carácter prioritario» los impedimentos a las devoluciones desde otros Estados miembros. La Comisión deberá volver a evaluar la situación en octubre.

La disputa abierta con España por los controles de Schengen coincide con otro problema para Italia. Roma alega una mayor protección de las fronteras exteriores europeas para justificar los controles a los viajeros españoles. Varios de sus socios le reclaman que cumpla plenamente las reglas comunes y vuelva a aceptar a los solicitantes de asilo que entraron inicialmente por territorio italiano.

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