La Comisión de Libertades Civiles evaluará la crisis migratoria de julio y se reunirá con autoridades locales, estatales y de seguridad
Una delegación de eurodiputados de la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo visitará Ceuta los días 16, 17 y 18 de noviembre para evaluar los efectos de la crisis migratoria registrada a finales de julio, tras la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio. La misión, anunciada este jueves por el Partido Popular, analizará sobre el terreno la situación y mantendrá encuentros con autoridades locales y estatales y con responsables de la gestión de la crisis, según detalló el PP.
El viaje responde a dos impulsos políticos concretos: dar seguimiento a la carta firmada por 22 jefes de Estado y de Gobierno europeos —que pedían una respuesta coordinada para proteger la frontera sur— y a la resolución aprobada por el Parlamento Europeo hace dos semanas, donde se calificó la instrumentalización de la migración irregular como «una forma de guerra híbrida contra la integridad territorial de un Estado miembro». La agenda de reuniones aún no está cerrada y la composición definitiva de la misión se dará a conocer más adelante, según el PP.
No será la primera vez que eurodiputados viajan a Ceuta tras los sucesos de julio. Ya han viajado a la ciudad miembros del Partido Popular Europeo (PPE) junto a su presidente Manfred Weber, además de representantes de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) y de los grupos de los Verdes y La Izquierda, entre ellos Estrella Galán (Sumar) y Jaume Asens (Comuns). Además, la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo tiene previsto enviar otra misión a Ceuta en la última semana de febrero de 2027.
A su regreso, los integrantes de la misión redactarán un informe con las conclusiones y recomendaciones de la visita. La crisis migratoria en Ceuta ya ha generado tensiones entre España y Marruecos, y la calificación de «guerra híbrida» por parte del Parlamento Europeo podría escalar la presión sobre Bruselas para adoptar medidas concretas. Mientras, el Gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, enfrenta críticas desde la oposición por su gestión de la frontera, especialmente tras el colapso de servicios básicos como sanidad y educación en la ciudad.







