El Senado rechaza el acuerdo por primera vez en 4 años, pese al aval del Constitucional, y el presidente francés confía en reactivarlo
El Senado español ha rechazado el martes el Tratado de Amistad con Francia, un acuerdo firmado en enero de 2023 por Pedro Sánchez y Emmanuel Macron, tras una votación impulsada por el PP con su mayoría absoluta. La decisión, que llega durante la visita de Estado de Macron a España, deja fuera del texto las interconexiones energéticas —gasísticas y eléctricas— y mantiene la polémica sobre la participación de un ministro francés en reuniones ministeriales, un punto que el PP considera una ruptura de la tradición diplomática y que ya había provocado el rechazo inicial del Congreso en mayo de 2025.
El Partido Popular justifica su voto en dos argumentos clave: por un lado, la exclusión de las conexiones energéticas, que consideran esenciales para evitar el aislamiento energético de la Península Ibérica; por otro, el mecanismo de participación de un ministro francés en reuniones ministeriales, que interpretan como una intrusión en el Consejo de Ministros español. Aunque el Tribunal Constitucional avaló el texto la semana pasada —desestimando el recurso del PP—, los populares insisten en que el acuerdo no garantiza la conectividad energética y que su inclusión en el tratado era una prioridad histórica, incluso durante el gobierno de Mariano Rajoy.
Desde el Gobierno, Pedro Sánchez ha culpado al PP de ideologizar un debate que, según él, debería ser técnico y bilateral. Macron, por su parte, ha mostrado su descontento, pero ha evitado calificar el episodio como un fracaso: «Es un contratiempo, no un drama», declaró, asegurando que el tratado es «bueno para las relaciones bilaterales» y que confía en encontrar una vía para su ratificación. El presidente francés admitió que el rechazo del Senado era «legítimo» —al haber sido el texto avalado por el Constitucional—, pero subrayó que el acuerdo ya había superado todas las objeciones legales.
El tratado, pendiente de aprobación desde 2023, fue aprobado por el Congreso en junio de 2026 tras un acuerdo entre los ministerios de Exteriores de ambos países para aclarar el polémico artículo sobre la participación ministerial. Sin embargo, el PP mantuvo su postura en el Senado, donde su mayoría absoluta fue suficiente para bloquearlo. La formación también criticó la falta de consulta previa al PP por parte del Gobierno, algo que sí ocurrió en otros nombramientos recientes.
Las consecuencias inmediatas son inciertas: mientras el PP se niega a ceder en sus exigencias, el Gobierno y Francia exploran alternativas para reactivar el acuerdo. Macron ya había expresado su confianza en resolver el «contratiempo» durante su visita, pero el rechazo del Senado —con el PP como único obstáculo— convierte este episodio en un nuevo punto de fricción en la relación bilateral, especialmente en un momento en que España y Francia comparten desafíos energéticos y de seguridad.





