El acceso a un hogar se consolida como uno de los principales problemas sociales, especialmente para menores de 30 años
El PSOE de Castilla-La Mancha ha situado la vivienda para jóvenes como eje central de debate en su Comité Regional celebrado este sábado en Toledo. Según fuentes internas, el partido reconoce que el acceso a un hogar se ha convertido en un problema estructural para la sociedad, con especial incidencia entre los menores de 30 años.
La decisión refleja una tendencia consolidada en la agenda política autonómica: según datos del INE de 2025, el 42% de los jóvenes entre 18 y 29 años en Castilla-La Mancha vive con sus padres, una cifra que supera en 10 puntos la media nacional. El partido socialista regional ya había avanzado en julio una propuesta de ley autonómica para bonificar alquileres juveniles, aunque su tramitación parlamentaria quedó paralizada por la falta de apoyos en las Cortes.
El debate de Toledo llega en un contexto de tensión política por la vivienda: el PP regional, que gobierna en varias diputaciones, ha criticado en los últimos meses la falta de medidas urgentes, mientras que Podemos reclamar un plan estatal que incluya expropiaciones de viviendas vacías. La próxima semana, el Gobierno de Emiliano García-Page (PP) presentará su propuesta de presupuesto autonómico, donde la vivienda ocupará solo el 3% de la inversión, frente al 8% destinado en 2023.
Lo que está en juego no es solo el discurso: según un informe de la Universidad de Castilla-La Mancha, el 38% de los jóvenes con empleo estable en la región no puede acceder a una vivienda por los precios, un porcentaje que se dispara al 62% en ciudades como Toledo o Albacete. El PSOE regional ya ha anunciado que, si logra la mayoría absoluta en las próximas elecciones autonómicas (previstas para 2027), impulsará un fondo de emergencia con 50 millones de euros para alquileres sociales.
En línea con esta agenda, el partido ha presentado la iniciativa Vivienda Jóvenes Castilla-La Mancha, un programa que busca facilitar la adquisición de la primera vivienda a través de ayudas directas y la creación de un fondo de garantía para préstamos hipotecarios. La propuesta, que se discutirá en la próxima sesión del Parlamento, pretende reducir el tiempo de espera para la compra de una vivienda propia a menos de 12 meses y aumentar la disponibilidad de viviendas de protección oficial destinadas a menores de 30 años.





