Vivas cita sentencia del TEDH de 2020 y acusa de instrumentalización política de menores
Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, ha propuesto este viernes devolver «por la misma puerta que entraron» a los migrantes marroquíes que lleguen a la ciudad autónoma, ante el riesgo de una nueva oleada masiva como la de julio. Lo ha justificado en una entrevista en Cadena SER citando una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de 2020, que avala devoluciones colectivas en casos como el salto a valla de Melilla en 2014.
Vivas advierte de que, de repetirse la llegada de 80.000 personas, Ceuta no podría acogerlos sin «crear campamentos» o «decir a los ceutíes que se vayan». Pide medidas estructurales para menores, evitando su reagrupación familiar en España y priorizando tutelas en Marruecos. Rechaza la petición del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, de trasladar a 500 niñas a la península, y culpa a terceros de usar a los menores para «vulnerar la integridad territorial con fines políticos».
La propuesta choca con el marco legal español, que prohíbe devoluciones colectivas sin evaluación individual. El TEDH sentenció en 2020 que España podía expulsar a migrantes que entraran ilegalmente en Melilla, pero solo tras un procedimiento que garantizara sus derechos. Vivas apela a ese precedente, aunque expertos advierten de que su aplicación en Ceuta —con fronteras terrestres— sería más compleja y arriesgada.
El Gobierno central, en manos del PSOE, ya ha activado protocolos de emergencia, pero sin mencionar devoluciones. El PP, en la oposición, apoya a Ceuta y exige «soluciones urgentes», mientras Vox acusa a Marruecos de «instrumentalizar» la crisis. La tensión crece: en julio, 8.000 migrantes entraron en 24 horas, colapsando servicios básicos.
Ceuta, con 85.000 habitantes, depende económicamente de ayudas estatales. Su autonomía especial le permite gestionar fronteras, pero no legislar sobre migración. La sentencia del TEDH de 2020 fue un caso aislado: no crea jurisprudencia, pero Vivas la usa como argumento político para presionar al Ejecutivo.
En su intervención, Vivas ha subrayado que la mayoría de los migrantes que llegan a Ceuta no cumplen los requisitos para acogerse a protección internacional, ya que Marruecos es considerado un país seguro por la Unión Europea y mantiene múltiples acuerdos con España, incluida la organización conjunta de un mundial de fútbol. Por ello, ha insistido en que la devolución inmediata por la misma puerta de entrada es la respuesta más coherente para preservar la integridad territorial y la tranquilidad de los ceutíes.
Respecto a los menores no acompañados, el presidente ceutí ha detallado que su propuesta pasa por favorecer el reagrupamiento familiar en Marruecos y, en caso de que el familiar no sea el más adecuado, buscar un tutor o una institución homologada solvente en el país de origen. Además, ha respondido a la petición del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, de agilizar el traslado de 500 niñas a la península, invitándole a coordinar con sus compañeros de Gobierno y recordando las declaraciones del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, sobre la reagrupación familiar. Vivas ha concluido que no puede haber un tratamiento individualizado y que se requieren medidas estructurales, porque alguien ha utilizado a los menores para vulnerar la integridad territorial con fines políticos, y ese alguien no han sido los ceutíes.







