Naser Burita, ministro marroquí de Exteriores, culpa a España de las «polémicas» que retrasan la devolución de 1.000 personas irregulares desde julio
Naser Burita, ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, ha acusado hoy a España de obstruir el retorno de migrantes en Ceuta durante la crisis abierta el 30 de julio, cuando más de 1.000 personas cruzaron irregularmente la valla fronteriza. En declaraciones tras reunirse con su homólogo español, José Manuel Albares, en la ONU, Burita aseguró que «no es Marruecos quien devuelve» a los inmigrantes, sino que el problema radica en «obstáculos, guiones y dificultades españolas».
El ministro marroquí insistió en que la «asociación» entre ambos países —un acuerdo de cooperación en seguridad, economía y migración— solo puede avanzar «con serenidad». Criticó además a «actores políticos españoles» por alimentar «polémicas» y «acusaciones gratuitas» que, según él, dañan la relación bilateral. «La cuestión migratoria no se gestiona con escalada verbal», advirtió, aunque reconoció que Marruecos sigue «comprometido» con el partenariado, siempre «conforme a sus principios e intereses».
La tensión por el retorno de migrantes se agravó tras el cruce masivo del 30 de julio, cuando España y Marruecos acordaron devolver a quienes no tuvieran derecho a asilo. Según fuentes de Exteriores, en la reunión de hoy se abordó la «plena colaboración» marroquí, pero Burita dejó claro que la responsabilidad última es española: «Si los menores no han regresado, no se debe preguntar a Marruecos», sentenció.
El contexto: la crisis de Ceuta escaló cuando España activó el artículo 55 de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, que permite restringir derechos en emergencias, pero Marruecos lo interpretó como una medida unilateral. Mientras, el Gobierno de Pedro Sánchez enfrenta críticas desde la oposición —PP, Vox y Sumar— por lo que consideran una gestión «caótica» de la frontera. La UE, por su parte, presiona para evitar una ruptura en la relación con Rabat, clave para controlar flujos migratorios.
¿Qué pasa ahora? España debe resolver el estancamiento en Ceuta antes de que la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) se pronuncie sobre posibles violaciones al derecho de asilo. Marruecos, mientras, condiciona su cooperación a avances en el acuerdo de pesca y la reactivación del diálogo político, paralizado desde 2021.




