El pacto, logrado tras meses de negociación, evita cambios cuantitativos y se centra en ajustes cualitativos en educación
Partido Popular de Galicia (PPdeG) y Partido Socialista de Galicia (PSdeG) han rubricado este jueves un acuerdo para modificar conjuntamente el Plan Xeral de Normalización Lingüística de la Xunta. Solo seis de las cerca de 700 medidas propuestas originalmente se retocarán, en un área sensible como la educación, tras meses de negociación entre ambas formaciones.
El acuerdo, calificado como uno de los principales de la legislatura, se enmarca en un contexto de tensiones políticas en Galicia, donde el Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha sido tradicionalmente el principal aliado del PSdeG. Sin embargo, esta vez los socialistas han priorizado la estabilidad con el PPdeG, que gobierna en coalición con Alberto Núñez Feijóo en la Xunta.
Las modificaciones afectan exclusivamente a aspectos cualitativos, sin alterar el alcance cuantitativo del plan. Según fuentes cercanas a la negociación, el acuerdo busca evitar confrontaciones políticas en un tema tan polarizado como la normalización lingüística en Galicia.
El contexto: un plan con 700 medidas y solo 6 cambios
El Plan Xeral de Normalización Lingüística, impulsado por la Xunta, contempla cerca de 700 medidas para promover el uso del gallego en la administración, la educación y los medios de comunicación. Sin embargo, el acuerdo entre PPdeG y PSdeG limita los cambios a solo seis puntos, todos ellos relacionados con ajustes en la aplicación práctica del plan, especialmente en el ámbito educativo.
Este enfoque cualitativo contrasta con las expectativas iniciales de algunos sectores, que pedían una revisión más profunda del documento. La decisión de mantener el 99% de las medidas originales refleja la voluntad de ambas formaciones de evitar un debate que podría dividir a la sociedad gallega en un momento de alta sensibilidad política.
Implicaciones: ¿un pacto para evitar fracturas?
El acuerdo entre PPdeG y PSdeG podría interpretarse como un intento de ambos partidos de consolidar su presencia en Galicia sin recurrir a alianzas con el BNG, que tradicionalmente ha sido el socio preferente de los socialistas. Al mismo tiempo, el pacto evita una confrontación directa con el gobierno autonómico, liderado por Alberto Núñez Feijóo, que ha defendido históricamente políticas de normalización lingüística.
Para el BNG, este acuerdo podría suponer un revés, ya que pierde influencia en un tema clave para la identidad gallega. Sin embargo, el partido nacionalista no ha reaccionado públicamente hasta el momento, lo que podría indicar que prefiere esperar a evaluar el impacto real de los cambios antes de tomar una postura.
En el ámbito educativo, las modificaciones podrían afectar a la aplicación de medidas como la inmersión lingüística en las escuelas, aunque no se espera un cambio significativo en la estructura general del plan.






