El presidente vincula la economía española a EEUU y Latinoamérica en un discurso que subraya alianzas ‘por encima de coyunturas’ durante encuentro empresarial en la Cámara de Comercio España-EEUU
Pedro Sánchez ha calificado este jueves en Nueva York de «más sólido que el acero del puente de Brooklyn» el vínculo entre España y Estados Unidos, un mensaje que extiende a la relación con América Latina y el Caribe durante su intervención en la Cámara de Comercio España-EEUU. El presidente ha descartado cualquier elección entre estos espacios: «Nuestra vocación es europea, iberoamericana y trasatlántica. No elegimos entre ellos», declaró ante empresarios.
Sánchez ha vinculado directamente la economía española a EEUU, su «mayor inversor y principal destino de exportaciones fuera de la UE», y ha subrayado que esta relación trasciende lo comercial: «No solo somos socios estratégicos, somos compañeros de travesía. No solo amigos, familia». El discurso, pronunciado en un contexto de tensiones geopolíticas globales que él mismo comparó con un «tablero de *Risk*», ha insistido en la necesidad de «reglas fiables, socios previsibles y cooperación a largo plazo» para economías abiertas.
El encuentro en Nueva York —donde Sánchez ha participado en un foro empresarial— llega en un momento en que España negocia con Washington acuerdos clave en defensa, energía y migración, aunque sin mencionar explícitamente estos temas. La retórica de «familia estratégica» contrasta con el tono más crítico que el Gobierno español ha mantenido en los últimos meses hacia políticas estadounidenses en comercio o seguridad, como los aranceles a acero o la presión sobre Cuba.
La mención explícita a América Latina —»puerta de entrada al mercado europeo»— refuerza una apuesta diplomática que el Ejecutivo ha priorizado desde 2023, con visitas de alto nivel a la región y acuerdos bilaterales en comercio y cultura. Sin embargo, la ausencia de referencias concretas a conflictos actuales (como la guerra en Gaza o la crisis migratoria en el Estrecho) ha dejado sin respuesta directa las críticas de la oposición española, que acusa al Gobierno de «doble discurso» en su relación con EEUU.
El discurso, centrado en la estabilidad de las alianzas, llega cuando España prepara su presidencia rotatoria del Consejo de la UE (enero-junio 2027) y negocia con Bruselas un paquete de ayudas para modernizar su economía. La insistencia en el «multilateralismo» como eje también responde a la presión de socios europeos para alinear posturas en temas como la transición energética o la defensa frente a China.





