El Ayuntamiento reclama también más frecuencias en el regional y cuestiona los datos de ocupación del 15% que alega la compañía
El Ayuntamiento de Zamora presionó ayer a Renfe y al Ministerio de Transportes para recuperar el tren madrugador que conecte la provincia con Madrid antes de las 8:00 horas, un servicio que desapareció durante la pandemia y que la compañía reconoció como «técnicamente viable» en una reunión con el alcalde, Francisco Guarido, y el concejal Pablo Novo.
La viabilidad técnica, sin embargo, choca con la competencia del Ministerio, que depende de la decisión política de Óscar Puente. Novo advirtió que «la competencia directa sobre servicios como este tren madrugador depende de la voluntad del Gobierno», mientras que Renfe se limitó a aclarar que la competencia es del Ministerio.
Además del madrugador, el Ayuntamiento exigió aumentar a dos los servicios del tren regional que une Zamora, Puebla de Sanabria y Valladolid, mejorando su coordinación con la Alta Velocidad. Renfe rechazó el aumento alegando un uso del 15% de la capacidad, pero Novo cuestionó ese dato: los trenes tienen casi 400 plazas para una provincia como Zamora, donde convendrían composiciones de 60 plazas, y criticó que la falta de interventores impide vender billetes en los pueblos y asistir a los viajeros.
El concejal recordó que el Ayuntamiento ya movilizó a cientos de personas en mayo para exigir mejoras ferroviarias, y anunció que volverán a convocar la Mesa de Trabajo del Tren para decidir los siguientes pasos, incluyendo posibles movilizaciones unitarias con el respaldo social.
El tren madrugador desapareció en 2020 con la pandemia, regresó brevemente y volvió a eliminarse por cambios en los horarios. Zamora lleva años reclamando su vuelta para que los trabajadores puedan llegar a Madrid a primera hora.
El 14 de septiembre, en Madrid, el alcalde y el concejal se reunieron con el presidente de Renfe, quien confirmó que la franja horaria del madrugador no está ocupada por otro servicio, lo que hace posible su inserción sin afectar la red existente. Asimismo, se destacó que los trenes regionales, que llevan años sin interventor, no permiten la venta de billetes en los pueblos, lo que dificulta la movilidad de los habitantes y limita la capacidad de respuesta ante la demanda local.






