Carmen Calvo activa los trámites contra Magdalena Valerio, baja médica desde hace más de un año y cargo vitalicio hasta ahora
El Consejo de Estado ha abierto un proceso sin precedentes para incapacitar a su consejera permanente Magdalena Valerio, titular de la sección séptima del órgano consultivo y responsable de Educación, Formación Profesional, Deportes y Cultura. La presidenta del Consejo, Carmen Calvo, ha impulsado los trámites tras más de un año de baja médica de Valerio, sin visos de mejora, según fuentes consultadas por *ABC*. Es la primera vez en los 500 años de historia del Consejo que se inicia este procedimiento, ya que los cargos de consejeros permanentes son vitalicios.
Valerio, nombrada por el Gobierno de Pedro Sánchez en 2023, acumula más de 12 meses sin actividad laboral. Su incapacidad afecta directamente a áreas clave como la educación y la cultura, con implicaciones en políticas públicas que dependen de su sección. El proceso, que podría culminar en su inhabilitación, marca un punto de inflexión en la estabilidad institucional del órgano, tradicionalmente alejado de crisis internas.
El Consejo de Estado, creado en 1808 y reformado en 1925, actúa como órgano consultivo del Gobierno y asesora en asuntos de Estado. Sus consejeros permanentes son designados por el Ejecutivo y su cargo es vitalicio, salvo en casos excepcionales como este. La decisión de Calvo, exvicepresidenta del Gobierno, refleja la gravedad de la situación y la necesidad de garantizar la continuidad en un órgano clave para la toma de decisiones administrativas.
El expediente menciona a los funcionarios clave del Consejo, entre ellos la presidenta Carmen Calvo, la consejera Magdalena Valerio, la ministra María Teresa Fernández de la Vega y la ministra María Luisa Carcedo, reflejando la relevancia del caso para el Gobierno y la necesidad de coordinar la sustitución de la sección afectada.
El hecho de que se haya iniciado un proceso de inhabilitación por primera vez en cinco siglos subraya la gravedad de la situación y la importancia de mantener la integridad y la funcionalidad del Consejo de Estado ante la ausencia prolongada de uno de sus miembros más relevantes.







