El magnate ruso-uzbeko, vinculado a Putin, logra anular las sanciones europeas tras años de recursos legales y presiones sobre Francia
Alisher Usmanov, multimillonario de origen uzbeko y cercano al Kremlin, ha logrado que la Unión Europea retire su nombre de la lista de sanciones impuestas por la invasión rusa de Ucrania. La decisión, confirmada este jueves, pone fin a años de litigios en tribunales europeos y a presiones políticas ejercidas sobre el Gobierno francés, según fuentes diplomáticas citadas por ABC.
Usmanov, uno de los oligarcas más influyentes de Rusia y con estrechos vínculos con el presidente Vladimir Putin, había recurrido tanto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Luxemburgo como a jueces alemanes —donde residía habitualmente— para impugnar las sanciones. Sin embargo, su estrategia final parece haber incluido presiones indirectas sobre Francia, un país clave en la toma de decisiones de la UE, a través de sus redes de influencia en antiguas repúblicas soviéticas.
La retirada de su nombre de la lista negra europea —que incluye prohibiciones de viajar y congelación de activos— llega tras meses de tensiones diplomáticas. La UE había justificado las sanciones contra Usmanov en 2022 por su apoyo al régimen de Putin y su participación en sectores estratégicos como la minería y la energía, clave para financiar la guerra en Ucrania.
El papel de Francia y las presiones políticas
Las fuentes consultadas por ABC señalan que Francia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y con una tradición de relaciones complejas con Moscú, habría sido el eslabón débil en la cadena de presiones. Aunque no se detallan los mecanismos exactos, se menciona que Usmanov habría utilizado sus conexiones en países como Kazajistán o Armenia —donde mantiene negocios y contactos políticos— para presionar a París.
Esta no es la primera vez que un oligarca ruso logra revocar sanciones europeas mediante recursos legales. En 2023, el magnate Kennedy Timchenko logró que un tribunal alemán anulara parcialmente las restricciones a sus activos, aunque finalmente la UE apeló y mantuvo las medidas. Sin embargo, el caso de Usmanov es especialmente relevante por su perfil: no solo es uno de los hombres más ricos de Rusia, sino que su imperio abarca sectores críticos como el aluminio —controla UC RUSAL, el mayor productor mundial— y la energía.
¿Qué implica para la UE y la guerra en Ucrania?
La decisión de levantar las sanciones a Usmanov genera interrogantes sobre la eficacia del sistema de penalizaciones de Bruselas. Hasta ahora, la UE ha aplicado más de 1.200 medidas contra figuras vinculadas al Kremlin, pero casos como el de Usmanov revelan las grietas en un sistema diseñado para ser infranqueable. Expertos en sanciones, como Mark Medís de la Fundación para la Defensa de las Democracias, han advertido en el pasado que los oligarcas con recursos ilimitados pueden aprovechar lagunas legales en tribunales europeos para debilitar las restricciones.
Además, la retirada de Usmanov podría tener repercusiones en la percepción de la unidad de la UE frente a Rusia. Países como Polonia o los bálticos han sido históricamente más duros en la aplicación de sanciones, mientras que Francia —con su tradición de realpolitik— ha mostrado en ocasiones mayor flexibilidad. Este episodio podría avivar tensiones internas en la UE sobre cómo manejar las presiones de Moscú sin debilitar su postura común.
Por último, el caso subraya la importancia de los tribunales europeos como escenario de batalla legal para los oligarcas. Mientras la UE intenta reforzar sus sanciones con nuevas leyes —como la prohibición de transacciones con activos rusos—, casos como el de Usmanov demuestran que el sistema judicial comunitario sigue siendo un campo de juego para quienes tienen los recursos para desafiarlo.





