El programa Regenera, pactado por ERC y el Govern, reserva 75 millones anuales a barrios vulnerables y prevé movilizar pisos vacíos.
La Generalitat destinará 255 millones de euros anuales a rehabilitar viviendas y ampliar el parque público. El plan se llama Regenera y se centra en barrios vulnerables, cascos antiguos y municipios rurales. La consellera de Territori, Sílvia Paneque, y la presidenta del grupo parlamentario de ERC, Ester Capella, lo presentaron este lunes en Esparreguera. Este martes el programa llega al Consell Executiu para su aprobación.
El dinero sale de dos fuentes. El Govern aporta 190 millones anuales de recursos propios. El Institut Català de Finances (ICF) añade 65 millones en financiación. El programa se organiza en seis líneas de actuación y cuatro objetivos. Entre ellos están movilizar viviendas vacías o infrautilizadas y rehabilitar edificios degradados.
El plan nace del acuerdo por los presupuestos entre ERC y el Govern. Parte de un parque residencial envejecido. Catalunya tiene unos cuatro millones de viviendas y cerca del 60% se construyeron antes de 1980. Unas 560.000 viviendas de más de 45 años están en secciones censales especialmente vulnerables.
75 millones para los barrios más degradados
La línea con más recursos es la rehabilitación integral en barrios vulnerables, con 75 millones de euros anuales. Es una tercera parte del total. Capella aseguró que los republicanos han puesto «mucho énfasis» en los parques residenciales antiguos. También reivindicó que quieren «volver a poner en uso viviendas, dignificar edificios y contribuir a recuperar los barrios».
El reparto del resto de líneas es el siguiente. 50 millones anuales van a rehabilitaciones fuera de los ámbitos de máxima vulnerabilidad. Seis millones se destinan a oficinas locales de apoyo. Otros seis millones financian diagnósticos del parque. Y 44 millones se reservan a comprar edificios vacíos o inacabados para ampliar el parque público. La mitad de ese dinero para adquisiciones se queda para los municipios rurales.
La financiación del ICF se divide en dos partidas. 50 millones anuales son préstamos para comunidades de propietarios. 15 millones sirven para facilitar que entes públicos compren edificios. El Govern también creará una estructura de 25 profesionales para asesorar en la recuperación de inmuebles y reforzar la tramitación de las ayudas.
Municipios sin Pla de Barris integral
Las líneas responden a cuatro objetivos, según Paneque. Incrementar el parque de vivienda social. Rehabilitar pisos en entornos socioeconómicamente vulnerables. Facilitar el acceso a la vivienda en los municipios rurales. Y reducir las barreras técnicas, administrativas y económicas que frenan las actuaciones de rehabilitación.
Paneque explicó que el plan está pensado para municipios que no disponen de un Pla de Barris integral. Esos ayuntamientos pueden actuar en puntos concretos de su término. El programa dura tres años y tiene voluntad de prolongarse. La intención es que las seis líneas estén en marcha entre este año y el primer trimestre de 2027.
El acto de presentación se celebró en Esparreguera, en el Baix Llobregat. La elección del municipio no es casual: forma parte del cinturón metropolitano de Barcelona, donde conviven cascos antiguos con edificios de varias décadas. La consellera de Territori tiene entre sus competencias la política de vivienda y la ordenación del territorio. El Institut Català de Finances es la entidad pública de crédito de la Generalitat y opera como banco de promoción.
El programa se apoya en el acuerdo presupuestario entre ERC y el Govern. Ese pacto obliga al Ejecutivo catalán a concretar partidas para vivienda. La presentación conjunta de Paneque y Capella escenifica ese compromiso. Capella preside el grupo parlamentario de ERC, la formación que sostiene las cuentas.
La rehabilitación de edificios antiguos es una competencia compartida. La Generalitat fija las ayudas y los criterios. Los ayuntamientos tramitan las licencias y ejecutan las obras en sus términos. Las comunidades de propietarios son las que piden los préstamos del ICF. Esa cadena explica por qué el plan incluye oficinas locales y una estructura de asesoramiento: sin apoyo técnico, muchos inmuebles no llegan a solicitar las ayudas.
El parque público de alquiler en Catalunya es reducido en comparación con otros países europeos. Ampliarlo exige comprar edificios, no solo construir. De ahí que 44 millones anuales se dediquen a adquirir inmuebles vacíos o inacabados. La mitad de esa partida se reserva a municipios rurales, donde el mercado privado no cubre la demanda.
El plan también busca movilizar pisos vacíos. Muchos propietarios no los alquilan por miedo a impagos o por falta de incentivos. Los préstamos del ICF para comunidades de propietarios intentan cubrir la reforma previa que esos inmuebles necesitan. Sin esa reforma, el piso no sale al mercado.
Los 25 profesionales previstos tendrán un papel clave. Su tarea es asesorar a comunidades y ayuntamientos en la recuperación de inmuebles. También reforzarán la tramitación de las ayudas. La burocracia es uno de los frenos que el propio plan identifica. Un expediente de rehabilitación puede tardar meses si falta documentación técnica.
El calendario marca que las seis líneas estén operativas entre este año y el primer trimestre de 2027. El programa se aprueba este martes en el Consell Executiu. Después deberá desplegarse en el territorio. Los municipios rurales y los barrios vulnerables serán los primeros en notar las ayudas.







