El regidor admite que la ordenanza, aprobada en 2025, reactivó un sector paralizado por suspensiones judiciales y quejas vecinales
El Ayuntamiento de Barcelona valora como **positivo** el balance de la ordenanza de pisos turísticos, aprobada hace **año y medio** (septiembre de 2025), tras un periodo de **parálisis total** por suspensiones judiciales y protestas vecinales. Según declaró el regidor responsable —cuyo nombre no se especifica en la fuente—, la norma «supuso un avance» en un contexto de **impasse administrativo** que dejaba sin actividad al sector y generaba perjuicios económicos a propietarios y gestores.
La ordenanza, que entró en vigor en **2025** tras meses de tensiones, puso fin a una situación en la que **no se autorizaban nuevas licencias** ni se renovaban las existentes por disputas legales y presiones sociales. El regidor reconoció que, antes de su aprobación, «había gente que se sentía perjudicada» por la falta de claridad regulatoria, un problema que afectaba especialmente a **pequeños propietarios** y a plataformas de alquiler turístico con modelos de negocio dependientes de la legalidad municipal.
El marco legal aplicable es la **Ley 2/2020 de Turismo de Cataluña**, que regula los alquileres vacacionales en la región, pero su ejecución en Barcelona ha estado condicionada por **sentencias judiciales contradictorias** y por la presión de colectivos vecinales que denunciaban la **masificación turística** en barrios como el Gótico o el Born. La ordenanza municipal de 2025, sin embargo, introdujo **límites estrictos**: prohibición de alquileres turísticos en viviendas principales, reducción de plazas en edificios residenciales y obligación de registrar todos los alojamientos, medidas que buscaban equilibrar la actividad económica con la calidad de vida de los vecinos.
Lo que está en juego ahora es la **capacidad de ejecución** de la norma. Aunque el regidor destaca su «avance», fuentes del sector consultadas por *ABC* advierten de que la **morosidad en las inspecciones** y la **falta de recursos humanos** en el Ayuntamiento están ralentizando su aplicación. Además, el **Partido Popular (PP) y Vox** han criticado la ordenanza por considerarla «insuficiente» para frenar el turismo masivo, mientras que **Barcelona en Comú** la defiende como un paso necesario para regular un mercado que, según datos municipales, generó **más de 1.200 millones de euros en 2024** pero también **conflictos sociales recurrentes** en zonas céntricas.
El próximo desafío será evaluar si la ordenanza logra **estabilizar el sector** sin ahogarlo, un equilibrio que el regidor no detalló en sus declaraciones. Lo que sí quedó claro es que, tras el bloqueo, la norma ha **reactivado trámites** que antes estaban paralizados, aunque su impacto real en la reducción de alojamientos turísticos aún no es medible.






