El Govern de Salvador Illa incluye por primera vez un capítulo específico sobre salud reproductiva y un proyecto de ley contra la trata con enfoque abolicionista
Eva Menor, consellera de Igualtat i Feminismo de la Generalitat de Cataluña, presentará este martes en el Consell Executiu el Pla estratègic d’igualtat efectiva de dones i homes 2026-2030, un documento con 419 actuaciones concretas y 20 objetivos estratégicos que sustituye al plan vigente hasta 2022. El nuevo plan destina 257,9 millones de euros solo para 2026 —aunque el presupuesto total hasta 2030 aún no está detallado— y prioriza por primera vez la inteligencia artificial como riesgo de discriminación sistemática, junto a una ley integral contra la trata y explotación sexual.
El plan incorpora novedades como un capítulo específico de salud reproductiva, que incluye revisiones de protocolos clínicos para incorporar diferencias de género en diagnósticos, tratamientos y ensayos de medicamentos. También aborda la menopausia con un modelo de atención dedicado, amplía el acceso a anticonceptivos de larga duración y actualiza los protocolos de reproducción asistida. En investigación, el Govern exigirá medir la presencia de mujeres en autorías científicas y evaluar el impacto de género en ensayos clínicos.
La inteligencia artificial aparece como nuevo frente: todos los proyectos de IA desarrollados o usados por la Generalitat deberán incluir desde su diseño una perspectiva de género para evitar sesgos discriminatorios. «Corremos el riesgo de que amplifique brechas existentes», advierte Menor, quien subraya que el 54% de las medidas ya tiene presupuesto asignado, aunque el resto se integrará en programas generales sin cálculo individualizado.
El plan también incluye una ley contra la trata y explotación sexual, que definirá este delito como «violencia machista grave» y creará un marco de atención integral a víctimas. El Govern escuchará al movimiento feminista durante su elaboración, aunque el PSOE catalán ya ha dejado claro su postura abolicionista. Además, se desplegará una Xarxa Lila con puntos itinerantes en colegios y entidades, y se destinarán hasta 100 viviendas a víctimas de violencia machista.
El documento se revisará anualmente para adaptarse a resultados y nuevas necesidades. Entre las medidas transversales destacan campañas contra discursos negacionistas, alianzas con influencers para contrarrestar contenidos antifeministas y rutas seguras para mujeres, junto a un programa de acompañamiento en embarazos y partos para internas en prisiones.






