García-Page lidera la rebelión interna: solo un 15% de los encuestados apoya la postura de Sánchez en el Congreso
El 51,7% de los votantes socialistas en Castilla-La Mancha se opone al modelo de financiación pactado entre el Gobierno de Pedro Sánchez y ERC, según un sondeo de SocioMétrica publicado hoy. Esta mayoría avala la postura de Emiliano García-Page, presidente autonómico del PSOE, quien ha votado en contra de la propuesta aprobada en el Consejo de Política Fiscal y Financiera con el único respaldo de Cataluña y Canarias.
La encuesta revela que el 43% de los electores socialistas en la región apoya que los ocho diputados del PSOE en el Congreso voten en contra del modelo, frente al 31,7% que prefiere que respeten la disciplina de partido. Solo un 10% opta por la abstención. Además, el 56,6% de los encuestados considera que la postura de García-Page debe primar sobre la del Gobierno central, una prioridad compartida por el 57,8% de los ciudadanos de la región, independientemente de su afiliación política.
El modelo de financiación, criticado por García-Page como «el más insolidario, injusto y desigual de la Democracia», beneficia según él a territorios ricos y a los pactados con el independentismo catalán. Adrián Barbón, presidente del PSOE en Asturias, también se opuso, aunque con menos contundencia. La rebelión interna refleja un conflicto entre la línea autonómica y la nacional, con solo el 21,8% de los votantes socialistas apoyando que García-Page acepte la postura de Ferraz.
La oposición al sistema es transversal: el 44,8% de los encuestados lo considera perjudicial, mientras que solo el 26,3% lo ve beneficioso. Los votantes de PP y Vox coinciden en su rechazo, mientras que los de Sumar y Podemos lo respaldan. El sondeo, realizado entre el 14 y el 17 de septiembre con 1.200 entrevistas, tiene un margen de error de ±3%.
En el ámbito nacional, el 63,9% de los votantes socialistas instan a García-Page a que, de forma pública, anime a los diputados castellanos y manchegos a votar en contra del modelo, reforzando la presión sobre la línea autonómica frente a la posición del Gobierno central.







