El líder de Vox vincula la crisis migratoria con un discurso que apunta directamente a terceros países y al Gobierno en su última intervención pública
Santiago Abascal, líder de Vox, ha acusado este jueves a los ‘culpables’ de la inmigración irregular de estar ‘destruyendo la convivencia’ en España, en un discurso que evita señalar directamente a los migrantes, pero apunta a terceros países y al Gobierno.
Durante su intervención, Abascal ha afirmado: *»No es un señalamiento a la inmigración, es un señalamiento a los culpables de este tipo de inmigración que está destruyendo nuestra convivencia»*. El mensaje, lanzado sin contexto geográfico concreto, refuerza la línea de su partido de vincular la crisis migratoria a una supuesta estrategia de ‘guerra híbrida’ liderada por Marruecos, aunque sin citarlo explícitamente.
Esta declaración llega en un momento de alta tensión política por la gestión de la crisis en Ceuta, donde el Gobierno ha desplegado refuerzos policiales y militar para contener el flujo de migrantes. Mientras, el Partido Popular (PP) y Vox exigen medidas más contundentes, acusando al Ejecutivo de Pedro Sánchez de falta de control en las fronteras. La oposición insiste en que la situación es consecuencia de acuerdos con terceros países y de una supuesta permisividad en las políticas migratorias.
El discurso de Abascal se enmarca en una estrategia repetida por su partido: atribuir la responsabilidad de la inmigración irregular a actores externos —como Marruecos— y al Gobierno central, evitando así un debate interno sobre políticas de acogida o integración. Sin embargo, su lenguaje, centrado en la ‘convivencia’ y la ‘destrucción’, refuerza la narrativa de conflicto civilizatorio que Vox ha venido construyendo desde 2023, especialmente tras episodios como el de Melilla en mayo de 2023 o la crisis actual en Ceuta.
La declaración también llega en un contexto de creciente polarización en el debate migratorio. Mientras el Gobierno defiende su gestión y apela a la solidaridad europea, la oposición acusa al Ejecutivo de debilidad. La Comisión Europea, por su parte, ha instado a España a reforzar sus fronteras, pero sin asumir competencias directas en la gestión de flujos migratorios, lo que deja el tema en manos de los Estados miembros.
Abascal no ha concretado qué actores considera ‘culpables’, pero su retórica coincide con la línea de Vox de culpar a terceros países por la presión migratoria. El partido ha sido crítico con los acuerdos de cooperación con Marruecos, aunque sin proponer alternativas claras para gestionar el fenómeno.







