Reclaman transparencia en bolsas de empleo, vestuario judicializado y reactivar el convenio colectivo paralizado desde hace meses
El Comité de Empresa del Ayuntamiento de Palencia ha anunciado este jueves el inicio de un calendario de movilizaciones tras considerar incumplidos los compromisos adquiridos por el equipo de Gobierno, liderado por la alcaldesa socialista Miriam Andrés. Según el comunicado, los trabajadores han agotado el diálogo y exigen soluciones concretas en áreas como la regulación de bolsas de empleo, la dotación de vestuario —ya judicializada—, y la reactivación del convenio colectivo, paralizado desde hace meses.
Entre las demandas más urgentes destacan la aprobación de un reglamento actualizado para las bolsas de empleo, que garantice transparencia en los llamamientos, y el cumplimiento de acuerdos en formación y contratos de relevo para renovar la plantilla. El Comité subraya que, pese a la falta de personal y medios, los trabajadores han mantenido los servicios municipales, pero advierten: «El diálogo sin resultados y los compromisos sin cumplimiento han dejado de ser suficientes».
El conflicto se enmarca en un contexto de tensiones recurrentes en la gestión municipal, donde el Ayuntamiento ha sido denunciado previamente por incumplimientos en materia laboral. Según datos del propio Comité, el vestuario de los trabajadores ha tenido que ser resuelto judicialmente, lo que refleja la gravedad de la situación. Además, la paralización del convenio colectivo afecta directamente a aspectos clave como permisos, reclasificación de puestos y valoración salarial.
El Comité ha señalado que el uso del contrato de relevo se ha convertido en una herramienta esencial para favorecer el rejuvenecimiento de la plantilla y facilitar la incorporación de personal con experiencia, una medida que el Ayuntamiento ha rechazado hasta la fecha.
La movilización, que se concretará en los próximos días, busca presionar para que el Ayuntamiento cumpla con sus obligaciones legales y negocie de forma efectiva. El Comité ha dejado claro que, aunque priorizan la negociación, están dispuestos a pasar «de las palabras a los hechos», una señal de que el conflicto podría escalar si no hay respuestas inmediatas.







