Paco Núñez, presidente regional del PP, critica la gestión de Emiliano García-Page y exige alternancia política tras datos de pobreza y listas de espera sanitarias
Paco Núñez, presidente del Partido Popular en Castilla-La Mancha, ha acusado hoy a Emiliano García-Page de priorizar su supervivencia política sobre los problemas reales de la región. Durante una entrevista en Onda Cero, Núñez ha denunciado que el presidente autonómico «solo le preocupa el PSOE» y que su gestión ha dejado a la comunidad «alejada del territorio».
Núñez ha vinculado esta crítica a datos concretos: la cesta de la compra ha subido un 49% desde que Page llegó al poder, según sus cifras. Además, ha señalado que el 34% de los castellano-manchegos vive en pobreza, cuatro de cada diez menores están en riesgo de exclusión social y el 70% de la población no puede permitirse una semana de vacaciones. También ha alertado sobre el estado de las listas de espera sanitarias y las dificultades del sector agrícola.
El líder popular ha cuestionado la coherencia de Page, quien, según Núñez, critica abiertamente al Gobierno de Pedro Sánchez, pero no traduce esas posturas en votos distintos en el Congreso. Como ejemplo, ha citado el premio que el PSOE otorgó a Patxi López en la Feria de Albacete, pese a las advertencias públicas de Page contra el Ejecutivo central.
Castilla-La Mancha es una de las comunidades con mayor peso electoral en el PSOE, donde los ocho diputados socialistas suelen votar en bloque. Núñez ha exigido a Page «hablar menos y actuar más», subrayando que las críticas al Gobierno no han tenido impacto real en la región. Su ofensiva busca presionar para una alternancia política antes de las próximas elecciones autonómicas, previstas para 2027.
Page, por su parte, no ha respondido públicamente a estas acusaciones. Sin embargo, su equipo ha recordado en declaraciones anteriores que la región enfrenta desafíos estructurales heredados de gobiernos anteriores, incluyendo recortes presupuestarios y la pandemia. El conflicto refleja la tensión entre el PSOE regional y la dirección nacional, donde Sánchez ha priorizado acuerdos con Unidas Podemos y otras fuerzas progresistas.






