La derecha presiona al Gobierno mientras la izquierda debate primarias abiertas para las generales
Pedro Sánchez ha comparecido este martes ante el Congreso por primera vez desde que se hicieran públicas las actas previas a la crisis migratoria en Ceuta el pasado 30 de julio
Lo hace en un contexto de creciente presión política: el Partido Popular (PP) y Vox exigen explicaciones sobre la gestión de la situación, mientras el Supremo suspendió el pasado viernes el derecho a voto de miles de descendientes de represaliados que obtuvieron la nacionalidad española mediante la ley de nietos. Ambos temas, Ceuta y la ley de nietos, concentran ahora el fuego cruzado en el hemiciclo.
El Gobierno arrastra críticas desde que se conocieran los informes internos que detallaban la falta de coordinación entre instituciones durante los días de mayor tensión en la ciudad autónoma. El PP ya anunció que interpelará a Sánchez sobre los hechos, mientras Vox exige la dimisión de la delegada del Gobierno en Ceuta, María Jesús Montero, por su gestión. La izquierda, por su parte, se centra en la estrategia para las próximas elecciones generales, con Irene Montero (Sumar) y Antonio Maíllo (IU) abriendo el debate sobre primarias abiertas para unificar candidaturas.
Montero propuso el fin de semana un modelo de primarias abiertas para las fuerzas progresistas, una idea que Maíllo ha recogido hoy al proponer un censo común de simpatizantes y afiliados. La medida busca evitar divisiones internas antes de las elecciones, previstas para 2027, aunque aún no hay consenso entre los partidos de izquierda sobre cómo implementarlo. Mientras, el Gobierno sigue sin presentar los presupuestos para 2027, un tema que añade más incertidumbre al panorama político.







