El jefe del Estado Mayor de la Defensa define prioridades geopolíticas en el documento clave de Ministerio de Defensa
El almirante general Teodoro López Calderón, jefe del Estado Mayor de la Defensa (Emad), ha presentado hoy el Panorama Estratégico 2026, el informe anual del Ministerio de Defensa que analiza amenazas globales y define el rumbo de la seguridad nacional. Según López Calderón, el documento busca establecer una «estrategia clara» para lograr una disuasión militar efectiva ante escenarios geopolíticos cambiantes.
Este informe, elaborado por el Emad, es el principal documento de referencia para las Fuerzas Armadas y el Gobierno en materia de defensa. Su contenido incluye evaluaciones sobre conflictos activos, capacidades tecnológicas adversarias y riesgos para la estabilidad europea, aunque no detalla cifras concretas de inversión ni plazos de implementación. El documento se enmarca en un contexto de creciente tensión en el Mediterráneo y el Sahel, donde España mantiene presencia militar.
La presentación coincide con un debate parlamentario creciente sobre el Fondo de Defensa, que en 2026 supera los 15.000 millones de euros (un 2,5% del PIB), aunque sin consenso sobre su distribución entre modernización de armamento, cooperación con la OTAN o despliegues en el exterior. El Emad ha evitado hoy vincular el informe a este debate, pero fuentes del Ministerio señalan que el documento servirá de base para justificar futuras solicitudes presupuestarias.
El Panorama Estratégico se actualiza anualmente y es clave para la planificación de las Fuerzas Armadas, que en 2025 registraron un 12% de baja por edad en sus efectivos. Su publicación anticipa tensiones con la oposición, que cuestiona si el aumento de gasto responde a amenazas reales o a presiones internas del partido gobernante.
En la misma jornada, el Emad destacó la importancia de la presencia militar española en la ciudad de Ceuta, señalando que la base aérea y naval allí operan como punto estratégico para la vigilancia del estrecho de Gibraltar y la respuesta rápida ante posibles crisis en el Sahel. Esta presencia se considera esencial para reforzar la disuasión y la cooperación con aliados en la región.







