Plataformas vecinales denuncian la opacidad del Ayuntamiento al no publicar el documento clave para superar límites sonoros en zonas residenciales
El Ayuntamiento de Madrid celebró el Gran Premio de Fórmula 1 sin publicar el permiso que autorizaba a superar los límites legales de ruido en áreas urbanas, según denuncian plataformas vecinales que llevan dos años en conflicto con el evento.
Este lunes, tras la finalización de la carrera, sigue sin aparecer en ningún registro municipal el documento indispensable para justificar el incumplimiento de la normativa de contaminación acústica. Las asociaciones, que han reclamado en repetidas ocasiones su acceso, alertan de que la opacidad en la gestión del evento se ha convertido en un patrón recurrente.
El permiso para exceder los niveles de ruido —obligatorio por ley para eventos de este tipo— no solo no se ha hecho público, sino que ni siquiera ha sido localizado tras las protestas vecinales. La falta de transparencia contrasta con el impacto directo sobre los residentes de zonas como el barrio de Vallecas, donde los niveles de decibelios superaron en más de 20 puntos los permitidos durante las pruebas previas.
La normativa autonómica de Madrid (Ley 7/2022 de Protección Ambiental) exige que cualquier actividad que genere ruido superior a los 65 decibelios en horas diurnas o 55 nocturnas debe contar con un permiso específico, acompañado de un informe técnico que demuestre medidas de mitigación. En el caso del Gran Premio, ni el informe ni el permiso han sido accesibles para la ciudadanía, a pesar de que la carrera se celebró en una zona densamente poblada.
Las plataformas, que agrupan a más de 30 colectivos, han presentado sendas denuncias ante la Fiscalía de Medio Ambiente y la Defensora del Pueblo de Madrid por la presunta vulneración de derechos fundamentales, como el derecho a la salud y al descanso. La falta de respuesta del Ayuntamiento refuerza su postura: «No se trata solo de un incumplimiento puntual, sino de una estrategia de opacidad que deslegitima la democracia participativa», aseguran en un comunicado conjunto.
El consistorio madrileño, gobernado por una coalición entre PSOE y Podemos, no ha respondido a las solicitudes de información hasta el cierre de esta edición. La próxima carrera, prevista para 2027, ya enfrenta el riesgo de nuevas protestas vecinales, esta vez respaldadas por informes jurídicos que podrían demostrar la ilegalidad del evento en ediciones anteriores.







