El presidente de Òmnium pide unidad ante la Diada y avisa de que Aliança Catalana nunca será invitada a sus actos
El presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, ha reclamado este viernes un «frente cívico amplio, mayoritario y radicalmente democrático» para frenar a la extrema derecha durante la Diada de Catalunya. En su discurso, Antich ha definido a quienes siembran el «catastrofismo y la polarización» como «monstruos» y «opciones políticas abominables», y ha advertido de que el populismo intenta «engañar a la gente» con soluciones aparentemente simples a problemas complejos.
El líder de la entidad independentista ha apelado a la ‘Catalunya un sol poble’ y ha invocado el espíritu unitario de la Diada de 1976 en Sant Boi, la primera tras cuatro décadas de dictadura. Antich ha sostenido que el independentismo no puede «acobardarse ante los nuevos aprendices de brujos» bajo la batuta de Sílvia Orriols, cuyo proyecto ha considerado un «enemigo» de una sociedad que debe ser abierta. «No hay nada menos catalán que expulsar de la catalanidad a una parte del país: ¿nos hemos vuelto locos?», ha advertido.
Al acto, celebrado en el Arc de Triomf de Barcelona, han acudido representantes de las principales fuerzas independentistas y soberanistas. Por Junts per Catalunya han asistido su secretario general, Jordi Turull, y su líder parlamentaria, Mònica Sales. ERC ha estado representada por el expresident de la Generalitat Pere Aragonès y la número dos del partido, Elisenda Alamany. Los Comuns han enviado a su candidato a la Alcaldía de Barcelona, Gerard Pisarello, y a su diputado autonómico Andrés Garcia Berrio, mientras que la CUP ha estado representada por su líder en la Cámara catalana, Pilar Castillejo.
Antich ha reconocido que campa el «desconcierto», la «desorientación» y la «polarización», y ha defendido que ante los «agentes del miedo, la rabia y el odio» no hay nada más radical que la disciplina de la esperanza. Teniendo en cuenta el nuevo ciclo electoral que empieza, ha apelado al «máximo común denominador» de la mayoría social, un frente que pasa por el «carril central» de la defensa de los derechos, las libertades y la justicia social, capaz de unir a los partidos catalanistas, sean o no independentistas.
El dirigente de Òmnium ha recordado que la aplicación total de la amnistía puede estar cerca, un momento que, a su juicio, «resolverá, con muchísimo retraso, la represión política, policial y judicial», aunque ha subrayado que no es suficiente. Cerrada la carpeta de la judicialización, ha sostenido, habrá que seguir avanzando hacia el derecho a la autodeterminación. «El Estado español no solo no tiene la intención de abordar el conflicto político, sino que lo niega y ampara la catalanofobia de los tribunales y de la policía», ha lamentado.
Los actos de Òmnium han funcionado históricamente como espacio de encuentro estable entre las formaciones independentistas, incluso en los momentos de mayor desunión del ‘postprocés’. En esta ocasión, ha quedado claro el veto explícito a Aliança Catalana, que nunca será invitada a sentarse en una mesa como la de este viernes por mucho que se declare independentista.






