Grande-Marlaska y Bolaños defienden la colaboración marroquí mientras PP, PNV, ERC y otros exigen pruebas de una posible implicación de Marruecos
El viernes 28 de agosto, el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska afirmó ante el Congreso que la colaboración con Marruecos fue «sostenida y eficaz» durante los días 30 y 31 de julio, cuando cerca de 72.000 personas cruzaron la frontera de Ceuta.
El propio Ejecutivo ha repetido que no existen pruebas que demuestren una conspiración marroquí, posición que también reiteró el ministro de Presidencia Félix Bolaños ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, acusando al PP de lanzar «insidias» contra el vecino del sur.
Sin embargo, la oposición ha roto la unanimidad gubernamental: el PP calificó a Marruecos de «régimen despótico» y pidió responsabilidades; el PNV sospecha una «anuencia tácita»; ERC acusa al Gobierno de «realpolitik y autoengaño»; y Junts interrogó a Bolaños sobre qué sabe Marruecos de España y del Sáhara Occidental.
El debate revive la crisis migratoria de 2021, cuando la entrada de migrantes fue mucho menor, pero la relación bilateral estaba en su punto más bajo por la presencia del líder del Frente Polisario en España y la disputa del Sáhara Occidental.
El Gobierno sostiene que la cooperación migratoria durante la reciente oleada demuestra que Marruecos no impulsó la masiva llegada, pero la falta de pruebas concretas mantiene la cuestión abierta y alimenta tensiones internas que podrían influir en la campaña electoral de septiembre en ambos países.
Fuente: Vozpópuli







