La ministra de Defensa evitó aplaudir al presidente durante su comparecencia, tras el respaldo de la Moncloa a Grande-Marlaska en la crisis del CNI
La ministra de Defensa, Margarita Robles, mostró públicamente su desmarque del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la comparecencia de este en el Congreso. Tras sumarse inicialmente a los aplausos hacia el jefe del Ejecutivo, su actitud cambió de forma notable a lo largo de la sesión, evitando apoyar con aplausos varias de sus intervenciones, especialmente las relacionadas con la gestión en Ceuta.
El distanciamiento de Robles se produce en un contexto de tensiones internas dentro del Gobierno. La Moncloa ha cerrado filas alrededor del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, avalando sus tesis sobre la crisis en el CNI, una decisión que ha dejado al descubierto las discrepancias entre ambos ministerios.
Este episodio refleja la fractura en el seno del Ejecutivo, donde las diferencias en la gestión de asuntos clave, como la seguridad en las fronteras o la dirección de los servicios de inteligencia, han salido a la luz en el hemiciclo. La comparecencia de Sánchez, diseñada para transmitir unidad, ha servido, en cambio, para visibilizar las divisiones entre sus socios de Gobierno.
El respaldo explícito de la Moncloa a Grande-Marlaska en el conflicto con el CNI subraya el peso político del ministro del Interior en el actual escenario, mientras que la actitud de Robles sugiere un malestar acumulado en el Ministerio de Defensa, tradicionalmente alineado con las tesis de la Presidencia en cuestiones de seguridad nacional.
Fuente: El Debate
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