El Ayuntamiento da de plazo hasta septiembre para desalojar el edificio, pero la entidad no cumple; el alcalde estudia amparo judicial
El Ayuntamiento de Madrid ha bloqueado este martes cualquier decisión sobre el futuro de las antiguas Escuelas Aguirre —sede de Casa Árabe— hasta que el inmueble sea recuperado y se evalúen los daños. La delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, advirtió en la Comisión del ramo que «no tendría sentido ni sería responsable» proponer usos alternativos sin antes resolver la ocupación actual.
El conflicto estalló tras el desalojo ordenado por el Consistorio en septiembre de 2025, que no se ejecutó. Rivera de la Cruz vinculó la situación a la gestión de Irene Lozano al frente de Casa Árabe, denunciando un incremento del 87% en gastos de personal —de 1,8 a 2,3 millones de euros— y la «ausencia de sistemas de control interno» en el presupuesto de 2025. El Ayuntamiento acusó a la entidad de incumplir los plazos y exigió su salida, pero Casa Árabe no abandonó el edificio.
El alcalde José Luis Martínez-Almeida escaló el conflicto al acusar al Ministerio de Asuntos Exteriores de mantener una «ocupación ilegal» por no convocar el Consejo Rector de Casa Árabe, órgano clave para gestionar el inmueble. Exteriores rechazó la acusación. Almeida anunció que el Ayuntamiento estudia pedir amparo judicial para forzar la convocatoria del Consejo y recuperar el control del edificio.
El origen del conflicto se remonta a 2008, cuando el decreto que concedió el uso gratuito de Escuelas Aguirre a Casa Árabe incluía una cláusula sobre cambios en la composición del consorcio. El Ayuntamiento argumenta que ese cambio se produjo al retirarse la Comunidad de Madrid del proyecto, lo que, según su interpretación, anula el derecho de uso actual.
Casa Árabe depende del Ministerio de Asuntos Exteriores, que gestiona su financiación y supervisa su actividad cultural. El edificio, en el centro de Madrid, alberga desde 2008 un centro de diálogo entre culturas árabes y europeas, con programas educativos y exposiciones. Su recuperación es clave para el Ayuntamiento, que busca reasignar el espacio a proyectos culturales propios.






