El líder del PP vincula las críticas del ministro Óscar Puente al Rey con una estrategia para deslegitimar instituciones y convertir elecciones en plebiscito
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de promover un «momento destituyente» y un «ataque sin precedentes» contra la Monarquía, tras las declaraciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre la fotografía de Felipe VI con el periodista Javier Negre. Feijóo, que intervino este martes en Ribadeo (Lugo) durante una exposición fotográfica dedicada a Leopoldo Calvo-Sotelo, calificó el comportamiento de los ministros del Ejecutivo de «tabernario» y les acusó de insultar a adversarios y ciudadanos.
Las críticas de Puente se centran en la imagen del Rey con Negre, tomada durante la investidura del presidente colombiano Gustavo Petro. El ministro tachó la fotografía de «ignominia» y advirtió que la Casa Real «cruzó una línea roja» al no medir las consecuencias de sus actos públicos. En una entrevista posterior con Europa Press, Puente insistió en que la responsabilidad recae en la institución monárquica, no en sus críticas, al considerar que el Rey, como símbolo, «se contamina según junto a quién se fotografía».
Feijóo contrapuso la actuación del Gobierno con la de figuras como Calvo-Sotelo o Adolfo Suárez, destacando su respeto y dignidad institucional. Sus declaraciones se enmarcan en una estrategia del PP para presentar al Ejecutivo como una amenaza a las instituciones, vinculando el episodio con una supuesta intención de convertir las elecciones en un plebiscito contra la Corona. El partido ha intensificado su discurso en este ámbito tras la polémica por la amnistía y los acuerdos con formaciones independentistas.
La polémica refleja la tensión entre el Gobierno y la oposición por el papel de la Monarquía, un tema recurrente en la política española desde la abdicación de Juan Carlos I en 2014. Mientras el PSOE defiende la figura del Rey como símbolo de unidad, el PP ha utilizado episodios como este para reforzar su narrativa de defensa de las instituciones frente a lo que considera ataques del «sanchismo». La Casa Real, por su parte, no ha emitido ningún comunicado oficial sobre las declaraciones de Puente.
El enfrentamiento coincide con un contexto de alta polarización, en el que el Gobierno afronta críticas por su gestión de crisis como la sequía o la reforma laboral, mientras el PP busca capitalizar el descontento para recuperar terreno de cara a las próximas elecciones autonómicas y generales. La acusación de un momento destituyente sugiere una escalada retórica que podría marcar la agenda política en las próximas semanas.
Fuente: El Español







