Said, en situación irregular, acumulaba seis delitos violentos en tres años y usaba dos identidades falsas para eludir la justicia
La Policía Nacional ha detenido en Valencia a Said, un inmigrante argelino en situación irregular, tras una cadena de tres delitos violentos cometidos en tres días consecutivos a finales de julio. El detenido, con un historial de 18 arrestos previos y seis delitos violentos en la ciudad, dejó en coma a un hombre el 24 de julio tras agredirle brutalmente en el barrio de San Marcelino, un día después de violar a una mujer sintecho en una tienda de campaña.
Los hechos se remontan al 22 y 23 de julio, cuando Said intentó agredir sexualmente a la misma mujer en dos ocasiones. En el primer intento, la víctima logró resistirse, pero al día siguiente el agresor consumó la violación tras amenazarla de muerte. La investigación policial, iniciada tras la denuncia de la mujer en un hospital valenciano, reveló que Said actuaba con total impunidad, llegando a utilizar dos identidades falsas —una de ellas como ciudadano marroquí— para evitar consecuencias legales.
El 24 de julio, Said agredió sin motivo aparente a Arturo, un hombre con el que no mantenía relación previa. Testigos declararon que la víctima recriminó al agresor por comentarios sobre una mujer que pasaba por la zona, lo que desencadenó una paliza tan violenta que el detenido saltó sobre la cabeza de Arturo cuando ya estaba inconsciente en el suelo. La jueza ordenó su ingreso en prisión tras constatar su historial delictivo, que incluye causas pendientes por delitos anteriores.
La Fiscalía de Valencia investiga ahora si los delitos cometidos en julio podrían estar vinculados a un patrón de reincidencia agravada. Said, que carece de permiso de residencia en España, acumulaba detenciones por delitos contra la propiedad y agresiones desde 2023, aunque hasta ahora había logrado eludir condenas firmes. La Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana no ha confirmado si se iniciará un expediente de expulsión, un trámite que podría retrasarse por la saturación de los juzgados de extranjería.
El caso ha reabierto el debate sobre la eficacia de los mecanismos de control para reincidentes en situación irregular. Organizaciones como CEAR y la Asociación Pro Derechos Humanos de Valencia han solicitado una revisión de los protocolos de seguimiento para delincuentes multirreincidentes, mientras que el Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha denunciado la falta de recursos para monitorizar a individuos con historiales como el de Said.
Fuente: El Debate






