El agresor, con orden de alejamiento previa por incidentes similares, gritó «voy a venir a buscarte» mientras intimidaba a la facultativa en un pasillo lleno de pacientes
Un hombre de 62 años fue detenido el pasado sábado en el Hospital de Palma tras amenazar con un bastón a una doctora que no pudo entregarle su informe médico en formato físico. El incidente, ocurrido en un pasillo con numerosos pacientes, comenzó cuando el agresor exigió la documentación impresa y, al no recibirla por estar bloqueada en el sistema digital, perdió el control.
Según fuentes policiales, el detenido, conocido por su historial conflictivo en el centro, profirió amenazas como «voy a volver y me vas a atender tú» y «esta es la doctora cobarde, la que no me quiere firmar el papel». La facultativa solicitó ayuda al personal de seguridad, que logró reducirlo antes de la llegada de la Policía Nacional. Las pesquisas confirmaron que el arrestado ya tenía una orden de alejamiento vigente por agresiones previas a otro médico del mismo hospital.
El caso se enmarca en un aumento de las agresiones a sanitarios en Baleares, donde en 2025 se registraron 147 incidentes violentos en centros de salud, un 12% más que el año anterior. La Consejería de Salud balear activó en junio un protocolo de seguridad reforzado, incluyendo botones de pánico en consultas y formación obligatoria para el personal en gestión de conflictos. Sin embargo, el sindicato SATSE denunció en julio que solo el 30% de los centros de la comunidad habían implementado estas medidas.
La doctora agredida, cuya identidad no ha sido revelada, presentó denuncia por un delito de atentado contra funcionario público. El detenido, que reconoció los hechos ante los agentes, quedó a disposición judicial. La Policía Nacional reiteró su llamamiento a los profesionales sanitarios para que denuncien cualquier agresión, física o verbal, y recordó que el Código Penal castiga estos delitos con penas de prisión de seis meses a tres años.
El suceso ha reavivado el debate sobre la protección de los trabajadores de la salud, especialmente en servicios de urgencias y atención primaria, donde se concentran el 70% de los incidentes. El Govern balear, gobernado por el PP en coalición con Vox, anunció en abril un plan de choque con 2,3 millones de euros para mejorar la seguridad en hospitales, pero hasta la fecha solo se han ejecutado 450.000 euros.
Fuente: El Debate







