La vicesecretaria general del PSOE ordena evitar elecciones internas en alcaldías salvo «cuando sea imprescindible», priorizando candidaturas de consenso
María Jesús Montero, vicesecretaria general del PSOE y secretaria general de los socialistas andaluces, ha ordenado reducir al mínimo las primarias internas para elegir a los candidatos a las elecciones municipales de 2027, con el objetivo de evitar tensiones y fracturas en el partido. La medida, comunicada en el Comité Director del PSOE-A el pasado 3 de julio y reiterada en una rueda de prensa posterior, prioriza las candidaturas de consenso y solo celebrará elecciones internas «cuando sea imprescindible», según fuentes de la ejecutiva regional.
La decisión se enmarca en un contexto de preocupación por los resultados electorales en Andalucía, donde el PSOE perdió la Junta en 2018 y, en las autonómicas del pasado 17 de mayo, sufrió su peor derrota en la historia de la comunidad. Montero, que asumió el liderazgo tras la dimisión de Juan Espadas, ha centrado la estrategia en las municipales de 2027, donde el partido aspira a conservar el poder local que aún mantiene —como Jaén o Dos Hermanas— y recuperar terreno en capitales de provincia. «Hemos pasado página al 17M», declararon fuentes de la ejecutiva, que admiten que la marca PSOE «no será ninguna ventaja» en los comicios.
El rechazo a las primarias no es nuevo en el PSOE. Figuras históricas como Alfonso Guerra, Felipe González o Susana Díaz han criticado este mecanismo por generar divisiones internas. Montero, sin embargo, evita cuestionarlo públicamente —»son salud democrática», afirmó—, pero advierte de que «no pueden convertirse en desencuentros». En Andalucía, la directriz ya se ha trasladado a las secretarías provinciales, que trabajan para designar candidatos antes de octubre, con un calendario que busca evitar conflictos. En Sevilla, por ejemplo, se da por hecho la candidatura de Antonio Muñoz, exalcalde y actual portavoz municipal, sin oposición interna.
La apuesta por el consenso refleja también la debilidad del PSOE en Andalucía, donde gobierna solo una de las ocho capitales de provincia y ha perdido la mayoría de las diputaciones en los últimos ocho años. Los socialistas andaluces confían en que las municipales, donde prima la gestión local sobre la ideología, les permitan iniciar una recuperación. «Las municipales son la base del proyecto», señalan en la ejecutiva de Montero, que vincula el resultado de 2027 con el futuro de su liderazgo. La fecha de las generales, aún sin convocar, también influirá en la estrategia, ya que el ciclo electoral podría reabrir el debate sobre los liderazgos internos.
El PSOE andaluz ha fijado septiembre como plazo para cerrar las candidaturas, con el objetivo de diseñar una estrategia común a partir de octubre. Fuentes del partido aseguran que el proceso será «tranquilo» y que, en la mayoría de los casos, no habrá necesidad de votaciones. La medida, sin embargo, choca con la tradición de primarias abiertas que impulsó Pedro Sánchez, a quien Montero debe su ascenso. Aunque la vicesecretaria evita criticar el sistema, su apuesta por limitarlo revela la prioridad: evitar otro desastre electoral en una comunidad donde el PSOE fue hegemónico durante casi cuatro décadas.
Fuente: El Mundo







