La crisis migratoria, la mayor desde 2021, deja más de 67 muertos ahogados en el salto más mortífero registrado.
Unas 48.300 de las 50.000 personas que entraron masivamente en Ceuta esta semana han regresado voluntariamente a Marruecos, según informa La Vanguardia, tras pasar una noche a la intemperie y con la sensación de haber sido engañadas por falsas promesas de oportunidades en España.
La marea humana, que desbordó la ciudad autónoma el jueves, se disolvió en apenas 24 horas: los cánticos de «Viva España» y «Viva Pedro Sánchez» dieron paso a caras de resignación y lamentos por un sueño migratorio esfumado. «Nos han mentido. Nadie nos acoge. Esto parece una cárcel», lamentaba Karim, de 18 años, a escasos cien metros de la frontera.
El Gobierno de Ceuta elevó la cifra de entradas a 60.000 personas en una ciudad con 84.000 habitantes. El paso masivo no se habría consumado sin la permisividad de los gendarmes marroquíes, pese a que desde Moncloa se sigue calificando a Rabat de socio fiable. La crisis es la mayor bilateral entre España y Marruecos desde 2021, cuando el país vecino avisó de que «todos los actos tienen consecuencias» tras acoger España al líder del Frente Polisario.
El salto ha dejado más de 67 víctimas, todos jóvenes marroquíes ahogados en el mar, en el episodio más mortífero registrado. La ciudad se blindó con el cierre de comercios y la presencia del Ejército de Tierra, mientras el goteo de llegadas a nado no cesó durante la mañana. Se desconoce aún quién está detrás del engaño que movilizó a decenas de miles de jóvenes desde ciudades como Fez o Casablanca.
Fuente: La Vanguardia







