El Ayuntamiento aprueba protocolos para evitar colapsos de tráfico y riesgos durante lluvias torrenciales, un año después de la DANA que inundó la ciudad
Rafa Triguero, alcalde de Ibiza, ha prohibido el miércoles que los padres abandonen sus trabajos para recoger a sus hijos durante emergencias meteorológicas, tras registrar avalanchas de familias que colapsaron el tráfico en la ciudad. El Consistorio coordinará con la Conselleria de Educación un protocolo que mantenga abiertos los colegios —»el lugar más seguro para los menores»—, incluso en alertas naranja, donde se cerrarán parques infantiles y actividades municipales.
La medida responde a episodios como el de hace dos semanas, cuando un Es-Alert del Govern balear provocó que padres llegaran a colegios como el concertado de la avenida Ignasi Wallis —con 1,2 metros de agua— antes de las 14:00 horas. Algunos incluso intentaron llegar «a nado», obligando a la Policía Local a auxiliarlos. Triguero advirtió de que abandonar puestos de trabajo en emergencias puede ser más peligroso: «Un empleado que baja a un parking subterráneo en alerta naranja corre más riesgo que quedarse en su despacho».
El Ayuntamiento ya ha reforzado sus planes de emergencia con simulacros, formación para bedeles y nuevos vehículos adaptados para la Policía Local, como una pick-up que circula por calles inundadas. También coordina con la Guardia Civil para cortar accesos como la E-10 y E-20 durante lluvias intensas, evitando que el tráfico agrave el colapso. «Ibiza quiere ser un municipio seguro», insistió el alcalde, que recordó que la ciudad aún sufre las secuelas de la DANA del 30 de septiembre de 2025, que dejó 1,2 metros de agua en zonas como Sa Real y Portal Nou.
La decisión de mantener abiertos los colegios —a menos que Educación y Emergencias ordenen lo contrario— choca con la percepción de algunos padres, que priorizan la seguridad de sus hijos. Triguero justificó la medida en datos: durante la última alerta, el 80% de los centros afectados (cinco en el centro y seis en la periferia) registraron saturación de tráfico en menos de 30 minutos. El protocolo incluye ahora avisos escalonados por zonas y la designación de puntos seguros dentro de los colegios para esperar a que pase la emergencia.
El plan, aprobado un año después de la DANA, incluye también la movilización 24/7 de equipos técnicos y la suspensión de actividades municipales en alerta naranja. Protección Civil cuenta ahora con un vehículo y remolque nuevos, mientras la Policía Local ha adaptado dos unidades para emergencias. «Estamos dotando a los servicios para estar preparados», resumió Triguero, quien descartó suspender clases preventivamente sin recomendación técnica, aunque reconoció que «la coordinación con Educación es clave».






