El Senado rechazó el martes el acuerdo de amistad firmado por Macron y Sánchez en 2023, con los votos de PP y Vox, pese al aval del Constitucional
El presidente francés, Emmanuel Macron, puso fin este miércoles a su primera y única visita de Estado a España con un brindis por la amistad entre los dos países. Lo hizo ante el rey Felipe VI y la reina Letizia, copa en mano y bajo dos tapices de Picasso, en la residencia de la embajadora de Francia en España, Kareen Rispal, en la calle Serrano de Madrid.
La recepción se celebró entre las siete y las ocho de la tarde. Fue el último acto de una visita que no se producía desde hacía 11 años en el caso de un jefe del Estado español a Francia y desde hacía 17 en sentido contrario, desde la que realizó Nicolas Sarkozy en 2009.
El encuentro tuvo un carácter más reducido y distendido que los actos oficiales de los dos días anteriores. No asistió ningún ministro y alrededor de 150 invitados llenaron el salón. Entre ellos estuvieron el exministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos, el defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, la modelo Nieves Álvarez, el exfutbolista francés Raphaël Varane y el presidente de Prisa, el también francés Joseph Oughourlian.
Mención aparte mereció Ágatha Ruiz de la Prada. La diseñadora acudió vestida con los colores de la bandera francesa, una elección que algún invitado bromeó con que también podía leerse como cubana. No era la primera vez que recurría a la tricolor, igual que en otras ocasiones se ha vestido con la bandera española.
Macron fue el único que tomó la palabra. Felipe VI y Letizia lo escucharon enfrente, junto a Brigitte Macron. El presidente francés regresó al asunto que ha acompañado toda su visita: el tratado de Barcelona. «Ese famoso tratado de Barcelona del que hemos hablado mucho…», dijo Macron. «Creo que no ha recibido quizá todo lo que merecía pero ahora ya está en el camino que no se puede parar», añadió.
El acuerdo de amistad y cooperación firmado por Macron y Pedro Sánchez en enero de 2023 en la capital catalana volvió a ser rechazado el martes por el Senado, con los votos de PP y Vox. El Tribunal Constitucional había avalado el precepto que había provocado la controversia. El Gobierno confía en que se solventen los problemas y se acabe rematando positivamente en una comisión mixta entre el Congreso y el Senado.
El tratado que el Senado tumbó dos veces
El tratado de Barcelona es un acuerdo de amistad y cooperación entre España y Francia. Su contenido incluye compromisos de cooperación en materias como defensa, energía o cultura. El texto fue firmado por Macron y Sánchez en enero de 2023, durante una cumbre bilateral en Barcelona.
El Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, rechazó el tratado el martes con los votos de PP y Vox. No fue la primera vez: la Cámara Alta ya lo había rechazado antes. El Tribunal Constitucional avaló el precepto que había provocado la controversia, lo que despejó el obstáculo jurídico principal.
El mecanismo para desbloquearlo pasa ahora por una comisión mixta entre el Congreso y el Senado. Es el procedimiento previsto para resolver las discrepancias entre las dos cámaras en la tramitación de un tratado internacional. El Gobierno confía en que esa comisión permita rematar el proceso positivamente.
Picasso, Malraux y los Gobelins como escenografía
El brindis se celebró bajo dos versiones de ‘Femmes à leur toilette’, el único trabajo que Picasso concibió específicamente para ser trasladado a tapiz. El ministro de Cultura francés André Malraux impulsó su tejido en la Manufacture des Gobelins en los años 60. Se realizaron versiones en color y en blanco y negro.
Las dos piezas son propiedad del Estado francés y están instaladas en la residencia madrileña de la embajadora. La elección del escenario no fue casual: un Picasso tejido en Francia presidiendo una recepción franco-española.
Macron cerró el discurso levantando la copa con champán. «Esta amistad la cultivaremos… Con nosotros, en Francia, tendrán amigos seguros y por mucho tiempo. Viva la amistad entre España y Francia», dijo. Los Reyes brindaron. El tratado tendrá que esperar.






