El ministro de Presidencia pide a las comunidades que apoyen con medios, no solo con palabras, mientras miles de servidores públicos trabajan en la ciudad autónoma
Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, ha exigido este jueves a las comunidades autónomas que demuestren solidaridad real con Ceuta, más allá de declaraciones públicas, para ayudar a recuperar la normalidad en la ciudad tras la llegada masiva de migrantes a finales de julio.
Bolaños, que se reunió con la delegada del Gobierno en Bilbao, Marisol Garmendia, destacó que la situación en Ceuta requiere un trabajo extraordinario de miles de servidores públicos destinados allí. Queremos que se recupere la normalidad con arreglo a la ley y con humanidad, subrayó, aunque advirtió que el problema es complejo y necesita días para resolverse.
El ministro respondió así a la petición de Garmendia al Gobierno vasco para acoger a menores en Ceuta. Bolaños aclaró que todas las soluciones se analizan, pero insistió en que el objetivo prioritario es la normalidad en Ceuta, algo que, según dijo, debe lograrse con la solidaridad de todas las administraciones, no solo con palabras, sino con medios concretos a disposición del Gobierno central.
La crisis en Ceuta, desencadenada por la llegada de miles de migrantes en julio, ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del Estado. Según datos oficiales citados por Bolaños, el esfuerzo incluye a miles de servidores públicos que trabajan en la ciudad para gestionar la situación, aunque el ministro evitó dar cifras exactas sobre el número de personas afectadas o la duración prevista de la emergencia.
La solicitud de solidaridad real marca un giro en el tono del Gobierno, que hasta ahora había centrado sus mensajes en la «normalidad» y la «humanidad», pero ahora apela directamente a las autonomías para que aporten recursos, no solo apoyo simbólico. La medida refleja la presión sobre Ceuta, donde la saturación de servicios y la gestión de la llegada masiva de personas siguen siendo un desafío sin solución inmediata.






