El exministro venezolano, clave en el régimen chavista, admite conspiración para lavado de dinero y podría colaborar con la Fiscalía en el caso por narcotráfico del exmandatario
Alex Saab, exministro venezolano y testaferro de Nicolás Maduro, se declaró culpable este miércoles en Miami de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas, un giro que podría convertirlo en testigo clave contra el exmandatario venezolano.
Saab, detenido en Cabo Verde en 2020 y extraditado a EEUU, cambió su declaración inicial de «no culpable» por una de culpabilidad ante la juez Pataleen M. Williams. El acuerdo con la Fiscalía —revisado en audiencia y sin detalles públicos— podría acarrearle hasta 20 años de prisión, aunque la sentencia definitiva se conocerá en enero de 2027.
Las autoridades estadounidenses lo describen como un «operador financiero clave» del antiguo gobierno venezolano. Su caso está vinculado a la corrupción en un programa de asistencia social que supuestamente desviaba fondos a cuentas en EEUU. Además, Maduro enfrenta cargos en Nueva York por narcotráfico y posesión de armas, lo que aumenta el valor de Saab como posible testigo.
El exfuncionario, de origen colombiano, ya cumplió tres años de prisión en EEUU por blanqueo de capitales antes de ser excarcelado en 2023 mediante un acuerdo entre Washington y Caracas. Su nueva colaboración llega tras la llegada de Maduro a una cárcel neoyorquina en enero, donde ha difundido imágenes mostrando su «fuerza» y promesas de que «Venezuela renacerá».
El caso reviste especial relevancia por su conexión con el narcotráfico y la corrupción en el régimen chavista, áreas donde Saab tenía un papel protagónico. La Fiscalía no ha revelado si hubo presiones para su declaración, pero Saab negó públicamente cualquier trato adicional.







