La norma, incluida en la ley de acompañamiento del presupuesto de 2018, entró en vigor el 1 de enero tras los incendios de octubre 2017 que quemaron 50.000 hectáreas y dejaron cuatro fallecidos.
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, firmó el 1 de enero de 2018 la ley que obliga a los propietarios de terrenos sin limpiar a sufragar los gastos de extinción cuando sus parcelas favorezcan la expansión del fuego.
Esta medida surgió como respuesta a la ola de incendios de octubre de 2017, cuando se incendiaron alrededor de 50.000 hectáreas y se registraron cuatro víctimas mortales, lo que generó una fuerte presión social para reforzar la prevención forestal.
El texto legal se incorporó a la ley de acompañamiento del presupuesto del año siguiente, instrumento que permite al ejecutivo gallego introducir modificaciones presupuestarias sin necesidad de una nueva ley de presupuestos.
Al incluir la obligación de pago en la normativa, la Xunta busca trasladar parte de la carga económica a quienes, según la administración, han contribuido a la propagación del fuego al no mantener sus terrenos libres de combustible vegetal.
El alcance de la norma afecta a miles de propietarios rurales en Galicia, una comunidad con una extensa red de bosques y una histórica vulnerabilidad a los incendios forestales, lo que la convierte en un caso de referencia para otras regiones españolas que enfrentan desafíos similares.
Además de la obligación de pago, Feijóo propuso que los incendiarios fueran juzgados por terrorismo en la Audiencia Nacional, una medida que reflejó la gravedad con la que se percibía la crisis forestal tras los incendios de octubre de 2017.







