El testigo afirma ante la jueza que su unidad volvió a la base entre las 15:30 y las 15:45, una hora antes del desbordamiento de la rambla
Un subjefe de la Unidad de Bomberos Forestales (UBF) de Valencia ha declarado ante la jueza Nuria Ruiz Tobarra que la retirada de su equipo del barranco del Poyo —poco antes de que se desbordara el 29 de octubre de 2024— obedeció a una orden sin justificación clara y dejó a los agentes sin capacidad de respuesta. Según el entonces director de Emergencias de la Generalitat, Emilio Argüeso, la orden de retirada de los bomberos del barranco del Poyo se dio hacia las 15:00 horas.
El bombero, con ocho años de experiencia en la UBF, explicó que su equipo llegó al Poyo a las 12:30 horas del 29 de octubre de 2024, cuando la altura del agua era de 80 centímetros sobre un cauce de tres metros. Tras dos mediciones, recibieron la orden de regresar a la base entre las 15:30 y las 15:45 horas, una hora antes de que la rambla se desbordara a su paso por Chiva (17.951 habitantes) y Cheste (8.951). El testigo declaró que no sabía quién le dio la orden de retirada y que no recordaba quién fue su coordinador ese día, y su unidad, dependiente de la Generalitat pero a las órdenes del jefe provincial de bomberos de la Diputación, José Miguel Basset (ya jubilado), no fue movilizada por la tarde.
Sin internet ni coordinación en el centro de bomberos
El testigo relató que, tras la retirada, se cayó internet y dejaron de estar operativas las comunicaciones en el centro de los bomberos. A las 19:30 horas, los profesionales decidieron marcharse a sus domicilios, pero no pudieron: la mitad de los compañeros se quedaron a dormir en el parque y el testigo quedó atrapado en la autovía A-3. Además, confirmó que ese día los bomberos no hicieron fotos del Poyo ni elaboraron informes sobre su caudal, y dijo que echaron de menos apoyo de la empresa ante una situación a la que no estaban acostumbrados.
Basset, en su declaración ante la jueza, admitió que fue consciente del riesgo cuatro horas antes de que la Generalitat emitiera la alerta masiva a móviles (Es Alert). Basset justificó inicialmente que su equipo se fue de la infraestructura a comer y después ligó la decisión a un descenso del caudal, mientras el subjefe declaró que regresaron a la base tras la mañana de trabajo. La jueza de Catarroja, Nuria Ruiz Tobarra, investiga penalmente la dana.
Basset admitió el riesgo cuatro horas antes del Es Alert
La investigación judicial se centra en determinar si la retirada anticipada de los bomberos —y la posterior paralización de las comunicaciones— fueron factores decisivos en la gravedad de la catástrofe.







