Será el primer viaje de Felipe VI a las ciudades autónomas desde junio de 2014; el PP dice que está ‘muy contento’ de que el Gobierno le deje ir
El Rey Felipe VI visitará Ceuta y Melilla el próximo 13 de octubre, una fecha confirmada este jueves por la Zarzuela y el Gobierno. Se trata de la primera visita real a estas ciudades autónomas desde que Felipe VI accediera al trono en junio de 2014, según han anunciado la Zarzuela y el Gobierno.
Muñoz ha asegurado que en su partido están «muy contentos» de que el Rey vaya a visitar Ceuta y Melilla y de que el Gobierno le deje ir. El PP se mostró crítico durante el verano con que el Gobierno no permitiera acudir al Jefe del Estado después de que trasladara su deseo de viajar al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.
Sánchez prometió el viaje cuando hubiera condiciones
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, justificó en su momento que la visita se posponía por «argumentos y razones más que suficientes», aunque prometió que se produciría «cuando se dieran las condiciones para ello». El PP ha acusado al Gobierno de falta de coordinación y respuesta en la gestión de la crisis migratoria en Ceuta.
El PP ha venido denunciando una «desatención crónica» del Ejecutivo central hacia las ciudades autónomas. Además, el viaje coincide con un momento clave en la agenda política, a menos de un año de las elecciones generales de 2027, donde temas como la seguridad fronteriza y la gestión migratoria podrían influir en la percepción ciudadana.
El PP denuncia desatención a las ciudades autónomas
El anuncio de la visita, hecho que se realizó a primera hora de este jueves, también contó con la presencia de la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, quien destacó que el Gobierno había dejado ir al monarca tras la presión de la oposición y tras la intervención de la Zarzuela, que confirmó la fecha y la logística del viaje. Este gesto se interpreta como un intento de equilibrar la imagen institucional del Estado con la necesidad de responder a las demandas de las ciudades autónomas, especialmente tras la crisis migratoria que ha marcado la agenda política del verano.







