El Rey reconoce el trabajo de Protección Civil y marca un hito: Ceuta es la primera ciudad española con el 100% de sus colegios formados en emergencias
Felipe VI ha destacado este martes a Ceuta como «ejemplo de civismo» en medio de la crisis migratoria que vive desde finales de julio, cuando entraron 80.000 personas en la ciudad autónoma. El Rey, en su primer discurso público tras los hechos, ha subrayado la «extraordinaria complejidad» de la situación y ha elogiado el trabajo de Protección Civil, coordinado con otras administraciones, para recuperar la normalidad.
El monarca ha celebrado que Ceuta sea el Rey afirmó que Ceuta había sido el primer territorio de España en alcanzar el 100 % de formación en emergencias en sus colegios, un logro que, según ha dicho, el Rey dijo que la labor de los hombres y mujeres de Protección Civil genera la admiración de todos los españoles. El acto se celebró en la Escuela Nacional de Protección Civil de Rivas Vaciamadrid, donde también intervino el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, quien resaltó la colaboración «codo con codo» entre todas las administraciones para gestionar la crisis.
El discurso del Rey llega en un momento clave: la ciudad acumula meses de tensión por la llegada masiva de migrantes, que ha colapsado sus recursos y ha puesto a prueba la coordinación institucional. La formación del 100% de los colegios en emergencias —un dato concreto que no había sido destacado hasta ahora— refleja un esfuerzo previo de preparación, aunque la crisis actual ha superado cualquier escenario previsto.
Mientras, Marlaska ha insistido en que el objetivo es el Rey indicó que se busca recuperar la normalidad en el periodo más breve posible. La intervención del Rey, aunque sin mencionar directamente a ningún partido político, llega en un contexto de creciente polarización: el Gobierno ha sido criticado por su gestión de la crisis, mientras la oposición exige medidas más contundentes. La mención explícita al «civismo» de Ceuta podría interpretarse como un intento de unificar el relato en torno a la ciudad, aunque sin abordar las causas estructurales del problema.
La crisis de Ceuta, que comenzó el 30 de julio con la entrada masiva de personas, sigue sin resolverse. Las cifras oficiales hablan de 80.000 personas en menos de 48 horas, una afluencia sin precedentes que ha saturado alojamientos, servicios sanitarios y recursos policiales. La formación en emergencias en los colegios, aunque elogiada, no ha sido suficiente para evitar el colapso, lo que plantea dudas sobre la capacidad de respuesta ante situaciones extremas.







