El límite legal de cumplimiento fijado en el Código Penal impide aplicar de forma íntegra los casi 39 años acumulados en sentencias
Pedro Lozano Jiménez suma condenas judiciales que rozan los 39 años de prisión tras más de seis años entre rejas. El límite general de cumplimiento efectivo sitúa su horizonte de excarcelación en torno a junio de 2040. La Audiencia Provincial de Teruel le impuso 27 años y tres meses por intentar asesinar a dos guardias civiles. El Tribunal Supremo confirmó de manera íntegra esa resolución en septiembre de 2023.
El Juzgado de lo Penal número 1 de Valencia añadió otros once años y medio de cárcel en septiembre de 2025. Aquel fallo sancionó tres robos con intimidación y uno en grado de tentativa en fincas agrícolas de Requena. Ambos fallos acumulan sobre el papel 38 años y nueve meses de reclusión. Sin embargo, la legislación penal española no aplica una suma mecánica de castigos para liquidar las penas.
El Código Penal limita el cumplimiento efectivo ordinario a un máximo de 20 años en prisión. Dicho baremo legal rige para delitos cometidos en fechas cercanas susceptibles de juicio conjunto. Lozano fue arrestado el 8 de junio de 2020 en Andorra, tras meses de huida por zonas rurales valencianas y turolenses. La prisión preventiva cumplida desde entonces computa legalmente para fijar el cómputo final.
La sentencia de Valencia, aunque impuesta en 2025, se comunicó como no firme y recurrible ante la Audiencia Provincial de Valencia, por lo que su efecto definitivo aún depende de la resolución de la apelación. Este detalle es crucial, ya que solo las sentencias firmes pueden sumarse al cómputo de la pena máxima establecida por el Código Penal.
La fecha exacta de liberación dependerá de la liquidación definitiva y de eventuales responsabilidades sobrevenidas. El recluso protagonizó diversos incidentes violentos durante su estancia penitenciaria. En julio de 2024 mordió y golpeó a guardias civiles durante un traslado en Picassent. Posteriormente, en enero de 2025, incendió su celda en Murcia antes de su ingreso en Fontcalent.







