El ministro comparó la estelada con la enseña nacional ante el PP y Vox, que lo acusan de ceder a Junts
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, justificó la exhibición de la estelada en actos públicos durante una sesión plenaria del Congreso el 9 de septiembre de 2026 en Madrid.
Grande-Marlaska explicó que la bandera independentista no constituye una provocación, sino un símbolo de expresión que, a su juicio, puede mostrarse junto a la enseña oficial sin menoscabar la unidad del Estado.
Su intervención provocó la reacción inmediata del Partido Popular y Vox, que denunciaron al Gobierno de «arrodillarse» ante Junts y de erosionar los símbolos oficiales del país.
El interior, responsable de la seguridad pública y de la regulación de manifestaciones, tiene competencia para autorizar el uso de símbolos en eventos oficiales; sin embargo, la comparación directa con la bandera española marca un punto de ruptura con la postura tradicional del Ejecutivo.
El episodio se inscribe en la larga disputa entre el Gobierno central y los partidos independentistas catalanes, donde la estelada ha sido utilizada como herramienta de presión política. La polémica podría influir en las negociaciones de la agenda legislativa de Junts y en la percepción de la coalición de izquierdas frente a la oposición.







